jueves 31 de julio de 2008

Sidney 2008, una pequeña evaluación






El evento celebrado en Sydney hace breves días, ha representado un verdadero golazo del catolicismo. Después de haber visto vía internet algunos de los actos centrales del encuentro, leído noticias, etc. y habiendo pasado ya un tiempo, me animaría a decir algo más de este acontecimiento eclesial internanional.


Algunos observadores pensaban que las Jornadas iban a ser un cierto fiasco debido a la distancia, la tremenda secularización de la sociedad australiana en general y, sobre todo, de los habitantes de la cosmopolita Sydney y de que la juventud "nada que ver con de religión".


Otros creían que el Papa sería políticamente correcto y no profundizaría en temas difíciles. Como era de esperar, ambas posiciones se equivocaron, mas de 150.000 jóvenes llegaron del extranjero pese a la distancia, lo caro del viaje y la crisis económica. Mas de 100.000 jóvenes australianos participaron y, también, la propia población de Sydney, llegando a cerca de 500.000 personas quienes esperaban al Pontífice a su llegada al muelle de la ciudad que acabó rendida a esos jóvenes y a sus pastores, que generaron durante los días del evento, un ambiente de alegría y felicidad no artificial, hasta el extremo que el propio jefe de policía de la zona dejó constancia de haber sido los días mas tranquilos en mucho tiempo y sin un solo incidente. El comportamiento de los jóvenes fue ejemplar tanto en sus manifestaciones públicas como en los eventos en zonas más o menos cerradas.
Otro tema a destacar es el delicado comportamiento de las más altas autoridades tanto de la Federación australiana como del estado de Nueva Gales del Sur, estado donde se encuentra Sydney, y de la propia ciudad. La deferencia del Primer Ministro federal, el laborista Ruud, para con el Papa, así como sus palabras de afecto enmarcan la actitud de un caballero y digno líder de una gran nación. Mas allá fue el Primer Ministro del estado de Nueva Gales del Sur que participó en algunas de las marchas de los jóvenes, todo ello contribuyó a un ambiente afable y respetuoso, al que acabó rindiéndose el conjunto de la ciudad de Sydney. Es verdad, que siempre hay algún estúpido cuyo odio a la Iglesia le hace ser un tanto ridículo, como ese grupo de unas 50 personas que al paso de una de las marchas lanzó preservativos a la misma, ellos mismos se definen y no hay que perder el tiempo.
¿Y el Papa?, ¿fue políticamente correcto? No lo fue. Sin dejarse llevar por esa teoría de que a los jóvenes no hay que meterles en profundidades teológicas, pues se aburren, los encaminó con el Espíritu Santo, sin lugar a dudas el misterio que mas nos intriga y se nos hace difícil de comprender a los católicos. Pues el Papa ni se amilanó y lo convirtió en el centro de sus mensajes australianos. Junto a ello o, mas bien, emanando de ese tema central, les pidió compromiso, habló, sin recato, del aborto con aquellas bellas palabras sobre el vientre materno y no escurrió el bulto ante los problemas del momento, como los medio ambientales, aunque siempre, lógicamente, poniendo al hombre por delante. Animó a los jóvenes a ser los verdaderos “líderes” para cambiar el mundo y éstos no “pasaron” de su Pastor, culminando con el estallido de alegría de los peregrinos españoles cuando se anunció que las próximas Jornadas serían en Madrid.
Tampoco, como ya hizo en EE.UU., escurrió el bulto sobre la pederastia de algunos sacerdotes, pidió perdón y ratificó lo ya expuesto otras veces sobre las medidas a tomar y el castigo, al mismo tiempo que se reunía con algunas de las victimas. Lógicamente, este tema fue el que mas interesó a esa prensa buitre siempre dispuesta al ataque a la Iglesia en sus debilidades, olvidando su propia viga y la de otros, ya que, ni mucho menos, la pederastia es mayor, desde luego es muy inferior, entre los sacerdotes que en otros grupos sociales, periodistas incluidos, pero ya sabemos de que va la progresía andante.
En definitiva, una vez mas, como en otras Jornadas anteriores, se ha demostrado que hay una juventud sana, sacrificada y entusiasta que coadyuva, juntos sus pastores, a un mundo mejor y ello sin alharacas ni falsos planteamientos, sin mojigaterías y si con la ayuda del Espíritu Santo, verdadero motor de estas hermosas Jornadas.

lunes 28 de julio de 2008

¿El dinero de la Iglesia Católica dónde va?


Cuantas veces hemos escuchado esta pregunta. Después los reproches del oro del Vaticano, los tesoros del arte, etc. Pocos saben de la caridad del Papa (ex óbolo de San Pedro), de las obras de caridad nunca suficientes (hospitales, orfanatos, casas para refugiados, misiones, etc.) que existen en las zonas más desgraciadas de la tierra, y todo gracias a las millones de personas que visitan los museos del Vaticano, y otros monumentos o lugares famosos que pertenecen a la Iglesia.

El c. 1255 en su parte segunda dice: Fines propios de la Iglesia son principalmente, la organización del culto divino, el sustento honesto del clero y otros ministros, el ejercicio de las obras de apostolado sagrado y de caridad sobre todo con los necesitados.

La letra del c. dice "principalmente", por lo que la lista no es excluyente. Sin embargo, otros fines, deben ser anejos a los enumerados. Deben tener relación directa con el culto divino, el sustento de los ministros, las obras de apostolado y caridad.

Con lo cual, ninguna otra finalidad convalida o justifica los bienes materiales de ninguna especie en la Iglesia Católica.

Ahora viene la noticia.



Un total de 200 proyectos por un valor de 2,1 millones de dólares en favor de las poblaciones indígenas y campesinas de América Latina aprobó la reunión anual del Consejo de Administración de la Fundación "Populorum Progressio" celebrada en México, informó el lunes el Vaticano.
El encuentro, que se efectuó en Guadalajara del 9 al 11 de julio, examinó 230 proyectos presentados en 2008, en su mayor número por Brasil (39), Colombia (35), Perú (27) y Ecuador (18).
Desde el 13 de febrero de 1992, cuando el papa Juan Pablo II la instituyó, hasta el año pasado, la fundación ha otorgado más de 24 millones de dólares a través de 2.200 proyectos.
Los indígenas y los campesinos representan una alta porcentual de la población en América Latina y "el rápido proceso de urbanización del continente y la imposición de la cultura post-moderna, los han aislado del contexto social y del desarrollo", señaló.
"Han sufrido una vasta marginación y falta de protección, perdiendo injustamente, tantas veces, la propiedad de sus tierras", afirmó un comunicado.
El cardenal mexicano Juan Sandoval Iñiguez fue elegido presidente de la Fundación, y como vicepresidente monseñor Edmundo Luis Abastoflor Montero, arzobispo de la Paz, Bolivia, por un período de tres años.
Una parte relevante de los fondos, informó un comunicado, proviene de la Iglesia Católica italiana y de su Conferencia Episcopal.
La fundación está estudiando la posibilidad de involucrar a benefactores provenientes del continente americano para aumentar y diversificar las fuentes de los ingresos, afirmó.

sábado 26 de julio de 2008

Según Lope de Vega "La madre de la mejor"

26 de julio
Memoria de Santos Joaquín y Ana
padres de la Santísima Virgen María
abuelos de Jesucristo
suegros de San José






De la Santísima Virgen decimos con verdad: "Bendito el fruto de tu vientre: Jesús"

De Santa Ana, podría decirse: "Bendito el fruto de tu vientre: María"

Lope de Vega dirá: Santa Ana, la madre de la mejor.


"Santa Ana, ruega por todas las madres cristianas"



viernes 25 de julio de 2008

¿Qué será la "unidad corporativa"?


El Cardenal Levada ha escrito la siguiente carta al Primado de la Traditional Anglican Communion:
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Su Gracia:
En el curso del pasado año, la Congregación para la doctrina de la fe ha estudiado las propuestas que usted ha presentado en nombre de la Casa de Obispos de la Traditional Anglican Communion durante su visita a las oficinas de este dicasterio el 9 de octubre del 2007. Al aproximarse los meses del verano, deseo asegurarle la seria atención que la Congregación da a la perspectiva de unidad corporativa formulada en esa carta.
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Como Su Gracia sabe sin duda, la situación de la comunión anglicana en general se ha puesto marcadamente más compleja durante este mismo período. Tan pronto como la Congregación esté en posición de responder más definitivamente a las propuestas que usted ha enviado, le informaremos.
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Le aseguro mis continuas oraciones y buenos deseos para usted y sus hermanos obispos de la Traditional Anglican Communion. Deseando la Bendición de Dios, permanezco sinceramente suyo en Cristo,
William Cardenal Levada.
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A raíz de esto, el Primado de la TAC ha escrito a todos sus obispos, clero y fieles:
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Mis queridos padres, hermanos y hermanas,
Es un gran placer poder adjuntarles una copia de la carta que he recibido esta mañana (25 de julio del 2008) del Cardenal Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, a través del Nuncio Apostólico en Australia. Es una carta de calidez y de aliento. Le he respondido, expresando mi gratitud en nombre de “mis hermanos obispos”, reafirmando nuestra determinación de alcanzar la unidad por la que Jesús oró con tanta intensidad en la Última Cena, sin importar el costo personal que esto pueda significar en nuestro discipulado.
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Esta carta debiera animar a nuestra Comunión entera, y a aquellos amigos que nos han estado asistiendo. Debiera también estimularnos a una oración renovada por el Santo Padre, por el Cardenal Levada y por su personal en la Congregación para la Doctrina de la Fe, y por todo nuestro clero y nuestros fieles al movernos hacia una cada vez más cercana comunión en Cristo con la Santa Sede.
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Estoy particularmente agradecido al Cardenal Prefecto por su generosa mención de “reunión corporativa”, un camino raramente transitado en el pasado, pero esencial para dar lugar al pedido que nuestro Maestro hizo a Su Padre: “Que sean completamente uno”.
Traditional Anglican Communion Arzobispo John Hepworth Primado
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El contenido de la carta del Cardenal Levada es muy “medido”, y no deja traslucir mucho de lo que pueda suceder en el futuro. Lo que sí hace la carta, es asegurar a la TAC que la Iglesia Católica ha tomado en serio su pedido. Repetimos una vez más que este tipo de acercamientos no era muy bien visto hasta hace no mucho tiempo por miembros de la misma Iglesia Católica que consideran que un “uniatismo” anglicano debilitaría las posibilidades de una futura reunificación con el anglicanismo en su conjunto.
*
Si a esto le sumamos que hace unos días la “Provisión Pastoral” que rige para USA fue expandida de modo que se permita la unión al catolicismo de parroquias enteras y clérigos pertenecientes a las “Continuing Churches” (anglicanos que se separaron del anglicanismo oficial en la década de los ’90 a raíz de la ordenación sacerdotal de mujeres), parece que es clara la voluntad de la Santa Sede de dialogar seriamente con todos aquellos que buscan la comunión plena.

miércoles 23 de julio de 2008

Síntesis de los principales conceptos del Papa en la JMJ 08


Este trabajo del Opus Dei, viene muy bien para hacer algunos encuentros con jóvenes en las parroquias, sobre todo aquellos que no hemos podido participar de las jornadas en Sidney.



«La Iglesia puede estar llena de esperanza con los jóvenes de hoy», afirmó el lunes Benedicto XVI poco antes de abandonar Sidney. A estos jóvenes, el Pontífice ha dedicado unos mensajes directos y cargados de afecto, que la página web del Opus Dei (www.opusdei.es) ha resumido en 35 puntos:


1. “Como fuente de nuestra vida nueva en Dios, el Espíritu Santo también es, de un modo muy real, el alma de la Iglesia, el amor que nos une al Señor y entre nosotros, y la luz que abre nuestros ojos para ver las maravillas de la gracia de Dios en todos nosotros”. MC
2. “Tenemos que permitir que el amor de Dios penetre en la dura costra de nuestra indiferencia, de nuestra aridez espiritual, de nuestro conformismo ciego con el espíritu de nuestro tiempo. Solo entonces podemos permitirle que encienda nuestra imaginación y plasme nuestros deseos más profundos. Por eso, la oración es tan importante: la oración cotidiana privada en la tranquilidad de nuestros corazones y ante el Santísimo Sacramento y la oración litúrgica en el corazón de la Iglesia”. MC
3. “Jóvenes: ¿qué dejaréis a la próxima generación? ¿Estáis construyendo vuestras vidas sobre bases sólidas? ¿Estáis viviendo vuestras vidas, dejando espacio al Espíritu en un mundo que quiere olvidar a Dios, o incluso rechazarlo en nombre de un falso concepto de libertad? ¿Cómo estáis usando los dones que se os han dado, la “fuerza” que el Espíritu Santo está dispuesto a difundir ahora sobre vosotros?”. MC
4. “Una nueva generación de cristianos está llamada a contribuir a la construcción de un mundo en el que la vida sea acogida, respetada y cuidada con atención, no rechazada o temida como una amenaza y por tanto, destruida. Una nueva época en la que el amor no sea ávido o egoísta, sino puro, fiel y sinceramente libre, abierto a los demás, respetuoso de su dignidad, un amor que promueva su bien e irradie alegría y belleza. Una nueva era en la que la esperanza nos libere de la superficialidad, de la apatía y del egoísmo que dañan nuestras almas y envenenan las relaciones humanas”. MC
5. “Queridos jóvenes amigos, el Señor os está pidiendo que seáis profetas de esta nueva época, mensajeros de su amor, capaces de atraer a la gente al Padre y de construir un futuro de esperanza para toda la humanidad”. MC
6. “El mundo necesita una renovación. En muchas sociedades, junto a la prosperidad material, se está extendiendo el desierto espiritual: un vacío interior, un miedo indefinible, un sentido escondido de desesperación. ¿Cuántos de nuestros coetáneos han construido cisternas rotas y vacías en una búsqueda desesperada de sentido, del sentido último que solo puede dar el amor? ¡También la Iglesia necesita esta renovación! Tiene necesidad de vuestra fe, de vuestro idealismo y de vuestra generosidad para poder ser siempre joven en el Espíritu”. MC
7. “¡No tengáis miedo de decir que “sí” a Jesús, de hallar vuestra alegría en hacer su voluntad, donándoos completamente para llegar a la santidad y usando vuestros talentos al servicio de los demás!”. MC
8. “Hay más alegría en dar que en recibir. No dudéis jamás de la verdad de las promesas de nuestro Señor, según las cuales cada vez que ofrecemos nuestra creatividad, nuestros recursos, nuestras personas, recibimos después todo con abundancia”. MC
9. “La colaboración armoniosa entre religión y vida pública es muy importante en una época en la que algunos han llegado a pensar que la religión es causa de división más que una fuerza de unidad. En un mundo amenazado por formas de violencia siniestras e indiscriminadas, la voz unánime de los que tienen un espíritu religioso estimula a las naciones y a las comunidades a resolver los conflictos con instrumentos pacíficos, respetando plenamente la dignidad humana”. EI
10. “El sentido religioso nos guía al encuentro de las necesidades de los demás y a buscar vías concretas para contribuir al bien común. Las religiones juegan un papel particular en este contexto, en cuanto que enseñan a la gente que el auténtico servicio exige sacrificio y autodisciplina, que a su vez se deben cultivar por medio de la abnegación, la templanza y el uso moderado de los bienes naturales”. EI
11. “La religión, al recordarnos las limitaciones y la debilidad del ser humano, nos impulsa a no poner nuestras esperanzas últimas en este mundo que pasa”. EI
12. “La verdadera fuente de la libertad se encuentra en la persona de Jesús de Nazaret. Los cristianos creen que El nos revela plenamente las potencialidades humanas para la virtud y el bien; El nos libera del pecado y de las tinieblas”. EI
13. “Pensaréis que en el mundo de hoy es improbable que la gente adore otros dioses. Pero a veces lo hacen sin darse cuenta. Los falsos "dioses" están casi siempre ligados a la adoración de tres realidades: los bienes materiales, el amor posesivo y el poder”. ND
14. “Los bienes materiales, de por sí, son buenos. No sobreviviríamos sin dinero, ropa y casas. Pero si nos negamos a compartir lo que tenemos con los hambrientos y los pobres, transformamos esos bienes en una falsa deidad. ¡Cuántas voces en nuestra sociedad materialista nos dicen que la felicidad consiste en acaparar el mayor número posible de bienes y objetos de lujo! Pero así los bienes se transforman en deidades falsas. En vez de dar la vida, son portadores de muerte”. ND
15. “El amor auténtico es ciertamente bueno. Cuando amamos somos plenamente humanos. Pero a menudo se cree amar cuando en realidad se tiende a poseer o a manipular a la otra persona. A veces los demás son tratados como objetos para satisfacer las propias necesidades. ¡Qué fácil es ser engañado por las tantas voces que en nuestra sociedad sostienen un enfoque permisivo de la sexualidad sin prestar atención a la modestia, al respeto propio y a los valores morales que confieren calidad a las relaciones humanas!”. ND
16. “En todos los Evangelios Jesús ama especialmente a los que se han equivocado porque, cuando se daban cuenta de su error, se abrían más que los otros a su mensaje de salvación. Los que deseaban reconstruir su vida eran los más dispuestos a escuchar a Jesús y a ser sus discípulos. Podéis seguir sus huellas; también vosotros podéis crecer especialmente cerca de Jesús precisamente porque habéis decidido volver a Él”. ND
17. “Podemos caer en la tentación de reducir la vida de fe a una cuestión de mero sentimiento, debilitando así su poder de inspirar una visión coherente del mundo y un diálogo riguroso con las otras muchas visiones que compiten en la conquista de las mentes y los corazones de nuestros contemporáneos”. CSM
18. “Caminad cada día a la luz de Cristo mediante la fidelidad a la oración personal y litúrgica, alimentados por la meditación de la palabra inspirada por Dios. Que la celebración cotidiana de la Eucaristía sea el centro de vuestra vida”. CSM
19. “La castidad por el Reino significa abrazar una vida completamente dedicada al amor, a un amor que os hace capaces de dedicaros sin reservas al servicio de Dios para estar plenamente presentes entre los hermanos y hermanas, especialmente entre los más necesitados”. CSM
20. “La sociedad contemporánea atraviesa por un proceso de fragmentación debido a una forma de pensar que es, por su naturaleza, de corto alcance porque deja de lado el horizonte completo de la verdad, verdad relativa a Dios y a nosotros. Por su misma naturaleza, el relativismo no consigue ver el cuadro entero. Ignora los principios que nos hacen capaces de vivir y crecer en la unidad, en el orden y la armonía”. VI
21. “¡El Espíritu Santo! Su función es ésta: cumplir la obra de Cristo. Enriquecidos con los dones del Espíritu Santo tendréis fuerza para ir más allá de las visiones parciales, de la utopía vacía, de la fugaz precariedad, para ofrecer la coherencia y la certeza del testimonio cristiano". VI
22. “El amor tiene una característica particular: su fin es permanecer. Por naturaleza, el amor es duradero. El Espíritu Santo ofrece amor al mundo: amor que disipa la incertidumbre, que supera el miedo del engaño, que lleva en sí la eternidad; el amor verdadero que nos incorpora a la realidad que permanece”. VI
23. “El Espíritu Santo es Dios que se entrega eternamente, como una fuente inagotable, se ofrece siempre. Observando este don incesante, vemos los límites de lo que es perecedero, la locura de una mentalidad consumista. En particular, empezamos a entender porqué la búsqueda de las novedades nos deja insatisfechos y deseosos de algo más. ¿No estamos buscando un don eterno, la Fuente que jamás se agota?”. VI
24. “¡Queridos jóvenes: hemos visto que el Espíritu Santo realiza la maravillosa comunión de los creyentes en Cristo Jesús. Fiel a su naturaleza de dador y al mismo tiempo de don, actúa ahora sirviéndose de vosotros. Haced que el amor unificador sea vuestra medida, el amor duradero vuestro desafío, el amor que se entrega vuestra misión”. VI
25. “Vosotros estáis llamados a vivir los dones del Espíritu entre los altibajos de la vida cotidiana. Haced que vuestra fe madure mediante los sacramentos”. VI
26. “Estar verdaderamente vivos es ser transformados desde el interior, estar abiertos a la fuerza del amor de Dios. Si acogéis la fuerza del Espíritu Santo, también vosotros podréis transformar vuestras familias, las comunidades y las naciones. Liberad estos dones. Que la sabiduría, la inteligencia, la fortaleza, la ciencia y la piedad sean los signos de vuestra grandeza”. VI
27. “¡Que mediante la acción del Espíritu Santo, los jóvenes tengan la valentía de llegar a ser santos! Esto es lo que necesita el mundo, por encima de cualquier otra cosa”. A.
28. “Hay algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia se separan muy a menudo de la verdad. Todo ello se alimenta de la idea, ampliamente difundida en nuestra época, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestra vida. El relativismo, dando valor a todo sin discriminación, ha hecho que ‘las experiencias’ sean lo más importante”. A.
29. “¡La vida no está gobernada por la suerte, no es casual! Vuestra existencia personal ha sido querida y bendecida por Dios y tiene una finalidad. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias. Es una búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. Con ese fin tomamos nuestras decisiones, ejercemos nuestra libertad y, en esto, en la verdad, en el bien y en la belleza, encontramos la felicidad y la alegría”. A.
30. “No os dejéis engañar por los que ven en vosotros simples consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección en sí misma se convierte en bien, la novedad se hace pasar por belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad”. A.
31. “Cristo ofrece más. Ofrece todo. Sólo él, que es la Verdad, puede ser el Camino y por lo tanto la Vida”. A.
32. “Muchos jóvenes no tienen esperanza. Se quedan perplejos frente a las cuestiones que se les plantean y a menudo se siente inseguros sobre dónde encontrar respuestas. Ven la pobreza y la injusticia y desean hallar soluciones. Se sienten desafiados por los argumentos de quienes niegan la existencia de Dios y se preguntan cómo responder (...). ¿Dónde podemos hallar respuestas? El Espíritu nos orienta hacia el camino que conduce a la vida, al amor y a la verdad. El Espíritu nos orienta hacia Jesucristo. En El encontramos las respuestas que buscamos”. MC
33. “[La Virgen] María tuvo que enfrentarse a muchas dificultades a consecuencia de aquel sí. Simeón profetizó que una espada le atravesaría el corazón. Cuando Jesús tenía doce años pasó los peores momentos que cualquier madre puede experimentar cuando, durante tres días, perdió a su Hijo. Y después de la actividad pública de Jesús, sufrió la agonía de estar presente en su crucifixión y muerte. A través de tantas pruebas, permaneció siempre fiel a su promesa, sostenida por el Espíritu de fortaleza. Y fue recompensada con la gloria”. MC
34. “Debemos permanecer fieles al sí con que aceptamos la oferta de amistad por parte del Señor. Sabemos que no nos abandonará nunca que nos sostendrá siempre con los dones del Espíritu. María aceptó la "propuesta" del Señor en nuestro nombre. Dirijámonos a ella y pidámosle que nos guíe en las dificultades para permanecer fieles a la relación vital que Dios entabló con cada uno de nosotros". MC
35. “Ha llegado el momento de decirnos adiós, o mejor hasta pronto. La Jornada Mundial de la Juventud 2011 se celebrará en Madrid, en España. Hasta entonces recemos unos por otros y demos al mundo nuestro gozoso testimonio de Cristo”. MC
SIGLAS QUE SEÑALAN LA FUENTE:
A: AcogidaEI: Encuentro interreligiosoND: Universidad de Notre DameCSM: Misa en la Catedral de Santa MaríaVI: Vigilia con los jóvenesMC: Misa de Clausura

Fuente: http://www.opusdei.es/art.php?p=28858

martes 22 de julio de 2008

"La cuestión de Dios jamás puede ser silenciada"

El Santo Padre Benedicto XVI en su estadía en Sidney, consagró el nuevo altar de la Catedral de Santa María, el mismo tiene en su frontis la reproducción en relieve la efigie de Jesús en el sepulcro, reproduzco algunas fotos de una liturgia espléndida, pero sobre todo la homilía del Papa con un profundísimo contenido que me pareció vale la pena leerlo.









SANTA MISA CON LOS OBISPOS AUTRALIANOS,CON LOS SEMINARISTAS Y CON LOS NOVICIOS Y LAS NOVICIAS
HOMILÍA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

Catedral de Santa María, SidneySábado, 19 de julio de 2008
Queridos hermanos y hermanas:
Me complace saludar en esta noble catedral a mis hermanos obispos y sacerdotes, a los diáconos, a los consagrados y a los laicos de la Archidiócesis de Sydney. De un modo especial dirijo mi saludo a los seminaristas y a los jóvenes religiosos que están con nosotros. Como los jóvenes israelitas de la primera lectura de hoy, ellos son un signo de esperanza y de renovación para el Pueblo de Dios; y, también como aquellos, tienen igualmente el deber de edificar la casa de Dios para las próximas generaciones. Mientras admiramos este magnífico edificio, ¿cómo no pensar en la muchedumbre de sacerdotes, religiosos y fieles laicos que, cada uno a su manera, han contribuido a construir la Iglesia en Australia? Pienso particularmente en las familias de colonos a las que el Padre Jeremías O’Flynn confió el Santísimo Sacramento en el momento de partir, un «pequeño rebaño» que tuvo en gran estima aquel tesoro precioso y lo conservó, entregándolo a las generaciones posteriores que edificaron este gran tabernáculo para gloria de Dios. Alegrémonos por su fidelidad y perseverancia, y dediquémonos a continuar sus esfuerzos por la difusión del Evangelio, la conversión de los corazones y el crecimiento de la Iglesia en la santidad, la unidad y la caridad.
Nos disponemos a celebrar la dedicación del nuevo altar de esta venerable catedral. Como nos recuerda de forma elocuente el frontal esculpido, todo altar es símbolo de Jesucristo, presente en su Iglesia como sacerdote, víctima y altar (cf. Prefacio pascual V). Crucificado, sepultado y resucitado de entre los muertos, devuelto a la vida en el Espíritu y sentado a la derecha del Padre, Cristo ha sido constituido nuestro Sumo Sacerdote, que intercede por nosotros eternamente. En la liturgia de la Iglesia, y sobre todo en el sacrificio de la Misa ofrecido en los altares del mundo, Él nos invita, como miembros de su Cuerpo Místico, a compartir su auto-oblación. Él nos llama, como pueblo sacerdotal de la nueva y eterna Alianza, a ofrecer en unión con Él nuestros sacrificios cotidianos para la salvación del mundo.
En la liturgia de hoy, la Iglesia nos recuerda que, como este altar, también nosotros fuimos consagrados, puestos «aparte» para el servicio de Dios y la edificación de su Reino. Sin embargo, con mucha frecuencia nos encontramos inmersos en un mundo que quisiera dejar a Dios «aparte». En nombre de la libertad y la autonomía humana, se pasa en silencio sobre el nombre de Dios, la religión se reduce a devoción personal y se elude la fe en los ámbitos públicos. A veces, dicha mentalidad, tan diametralmente opuesta a la esencia del Evangelio, puede ofuscar incluso nuestra propia comprensión de la Iglesia y de su misión. También nosotros podemos caer en la tentación de reducir la vida de fe a una cuestión de mero sentimiento, debilitando así su poder de inspirar una visión coherente del mundo y un diálogo riguroso con otras muchas visiones que compiten en la conquista de las mentes y los corazones de nuestros contemporáneos.
Y, sin embargo, la historia, también la de nuestro tiempo, nos demuestra que la cuestión de Dios jamás puede ser silenciada y que la indiferencia respecto a la dimensión religiosa de la existencia humana acaba disminuyendo y traicionando al hombre mismo. ¿No es quizás éste el mensaje proclamado por la maravillosa arquitectura de esta catedral? ¿No es quizás éste el misterio de la fe que se anuncia desde este altar en cada celebración de la Eucaristía? La fe nos enseña que en Cristo Jesús, Verbo encarnado, logramos comprender la grandeza de nuestra propia humanidad, el misterio de nuestra vida en la tierra y el sublime destino que nos aguarda en el cielo (cf. Gaudium et spes, 24). La fe nos enseña también que somos criaturas de Dios, hechas a su imagen y semejanza, dotadas de una dignidad inviolable y llamadas a la vida eterna. Allí donde se empequeñece al hombre, el mundo que nos rodea queda mermado, pierde su significado último y falla su objetivo. Lo que brota de ahí es una cultura no de la vida, sino de la muerte. ¿Cómo se puede considerar a esto un «progreso»? Al contrario, es un paso atrás, una forma de retroceso, que en último término seca las fuentes mismas de la vida, tanto de las personas como de toda la sociedad.
Sabemos que al final –como vio claramente san Ignacio de Loyola– el único patrón verdadero con el cual se puede medir toda realidad humana es la Cruz y su mensaje de amor inmerecido que triunfa sobre el mal, el pecado y la muerte, que crea vida nueva y alegría perpetua. La Cruz revela que únicamente nos encontramos a nosotros mismos cuando entregamos nuestras vidas, acogemos el amor de Dios como don gratuito y actuamos para llevar a todo hombre y mujer a la belleza del amor y a la luz de la verdad que salvan al mundo.
En esta verdad –el misterio de la fe– es en la que hemos sido consagrados (cf. Jn 17,17-19), y en esta verdad es en la que estamos llamados a crecer, con la ayuda de la gracia de Dios, en fidelidad cotidiana a su palabra, en la comunión vivificante de la Iglesia. Y, sin embargo, qué difícil es este camino de consagración. Exige una continua «conversión», un morir sacrificial a sí mismos que es la condición para pertenecer plenamente a Dios, una transformación de la mente y del corazón que conduce a la verdadera libertad y a una nueva amplitud de miras. La liturgia de hoy nos ofrece un símbolo elocuente de aquella transformación espiritual progresiva a la que cada uno de nosotros está invitado. La aspersión del agua, la proclamación de la Palabra de Dios, la invocación de todos los Santos, la plegaria de consagración, la unción y la purificación del altar, su revestimiento de blanco y su ornato de luz, todos estos ritos nos invitan a revivir nuestra propia consagración bautismal. Nos invitan a rechazar el pecado y sus seducciones, y a beber cada vez más profundamente del manantial vivificante de la gracia de Dios.
Queridos amigos, que esta celebración, en presencia del Sucesor de Pedro, sea un momento de renovada dedicación y de renovación de toda la Iglesia en Australia. Deseo hacer aquí un inciso para reconocer la vergüenza que todos hemos sentido a causa de los abusos sexuales a menores por parte de algunos sacerdotes y religiosos de esta Nación. Verdaderamente, me siento profundamente disgustado por el dolor y el sufrimiento que han padecido las víctimas y les aseguro que, como su Pastor, también yo comparto su aflicción. Estos delitos, que constituyen una grave traición a la confianza, deben ser condenados de modo inequívoco. Éstos han provocado gran dolor y han dañado el testimonio de la Iglesia. Os pido a todos que apoyéis y ayudéis a vuestros Obispos, y que colaboréis con ellos en combatir este mal. Las víctimas deben recibir compasión y asistencia, y los responsables de estos males deben ser llevados ante la justicia. Es una prioridad urgente promover un ambiente más seguro y más sano, especialmente para los jóvenes. En estos días, marcados por la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud, estamos invitados a reflexionar sobre el precioso tesoro que nos ha sido confiado en nuestros jóvenes, y cómo gran parte de la misión de la Iglesia en este País ha estado dedicada a su educación y cuidado. Mientras la Iglesia en Australia continúa con espíritu evangélico afrontando eficazmente este serio reto pastoral, me uno a vosotros en la oración para que este tiempo de purificación traiga consigo sanación, reconciliación y una fidelidad cada vez más grande a las exigencias morales del Evangelio.
Deseo ahora dirigir una especial palabra de afecto y aliento a los seminaristas y jóvenes religiosos que están aquí. Queridos amigos, con gran generosidad os estáis encaminando por una senda de especial consagración, enraizada en vuestro Bautismo y emprendida como respuesta a la llamada personal del Señor. Os habéis comprometido, de modos diversos, a aceptar la invitación de Cristo a seguirlo, a dejar todo atrás y a dedicar vuestra vida a buscar la santidad y a servir a su pueblo.
En el Evangelio de hoy el Señor nos llama a «creer en la luz» (cf. Jn 12,36). Estas palabras tienen un significado especial para vosotros, queridos jóvenes seminaristas y religiosos. Son una invitación a confiar en la verdad de la Palabra de Dios y a esperar firmemente en sus promesas. Nos invitan a ver con los ojos de la fe la obra inefable de su gracia a nuestro alrededor, también en estos tiempos sombríos en los que todos nuestros esfuerzos parecen ser vanos. Dejad que este altar, con la imagen imponente de Cristo, Siervo sufriente, sea una inspiración constante para vosotros. Hay ciertamente momentos en que cualquier discípulo siente el calor y el peso de la jornada (cf. Mt 20,12), y la dificultad para dar un testimonio profético en un mundo que puede parecer sordo a las exigencias de la Palabra de Dios. No tengáis miedo. Creed en la luz. Tomad en serio la verdad que hemos escuchado hoy en la segunda lectura: «Jesucristo es el mismo ayer, y hoy y siempre» (Hb 13,8). La luz de la Pascua sigue derrotando las tinieblas.
El Señor nos llama a caminar en la luz (cf. Jn 12,35). Cada uno de vosotros ha emprendido la más grande y la más gloriosa de las batallas, la de ser consagrados en la verdad, la de crecer en la virtud, la de alcanzar la armonía entre pensamientos e ideales, por una parte, y palabras y obras, por otra. Adentraos con sinceridad y de modo profundo en la disciplina y en el espíritu de vuestros programas de formación. Caminad cada día en la luz de Cristo mediante la fidelidad a la oración personal y litúrgica, alimentados por la meditación de la Palabra inspirada por Dios. A los Padres de la Iglesia les gustaba ver en las Escrituras un paraíso espiritual, un jardín donde podemos caminar libremente con Dios, admirando la belleza y la armonía de su plan salvífico, mientras da fruto en nuestra propia vida, en la vida de la Iglesia y a lo largo de toda la historia. Por tanto, que la plegaria y la meditación de la Palabra de Dios sean lámpara que ilumina, purifica y guía vuestros pasos en el camino que os ha indicado el Señor. Haced de la celebración diaria de la Eucaristía el centro de vuestra vida. En cada Misa, cuando el Cuerpo y la Sangre del Señor sean alzados al final de la liturgia eucarística, elevad vuestro corazón y vuestra vida por Cristo, con Él y en Él, en la unidad del Espíritu Santo, como sacrificio amoroso a Dios nuestro Padre.
De este modo, queridos jóvenes seminaristas y religiosos, llegaréis a ser altares vivientes, sobre los cuales el amor sacrificial de Cristo se hace presente como inspiración y fuente de alimento espiritual para cuantos encontréis. Abrazando la llamada del Señor a seguirlo en castidad, pobreza y obediencia, habéis emprendido el viaje de un discipulado radical que os hará «signo de contradicción» (cf. Lc 2,34) para muchos de vuestros contemporáneos. Conformad cotidianamente vuestra vida a la auto-oblación amorosa del Señor mismo en obediencia a la voluntad del Padre. Así descubriréis la libertad y la alegría que pueden atraer a otros a ese Amor que va más allá de cualquier otro amor como su fuente y su cumplimiento último. No olvidéis jamás que la castidad por el Reino significa abrazar una vida completamente dedicada al amor, a un amor que os hace capaces de dedicaros vosotros mismos sin reservas al servicio de Dios, para estar plenamente presentes entre los hermanos y hermanas, especialmente entre los necesitados. Los tesoros más grandes que compartís con otros jóvenes –vuestro idealismo, la generosidad, el tiempo y las energías– son los verdaderos sacrificios que pondréis sobre el altar del Señor. Que tengáis siempre en cuenta este magnífico carisma que Dios os ha dado para su gloria y para la edificación de la Iglesia.
Queridos amigos, permitidme que concluya estas reflexiones dirigiendo vuestra atención hacia la gran vidriera del coro de esta catedral. En ella, la Virgen, Reina del Cielo, está representada sobre el trono con majestad, al lado de su divino Hijo. El artista ha representado a María como la nueva Eva, que ofrece a Cristo, nuevo Adán, una manzana. Este gesto simboliza que Ella ha invertido la desobediencia de nuestros progenitores, ofreciendo el rico fruto que la gracia de Dios ha dado en su vida y los primeros frutos de la humanidad redimida y glorificada, que Ella ha precedido en la gloria del paraíso. Pidamos a María, Auxilio de los cristianos, que sostenga a la Iglesia en Australia en la fidelidad a la gracia mediante la cual el Señor crucificado continúa atrayendo hacia sí a toda la creación y a todo corazón humano (cf. Jn 12,32). Que el poder del Espíritu Santo consagre a los fieles de esta tierra en la verdad, produzca abundantes frutos de santidad y de justicia para la redención del mundo y guíe a toda la humanidad hacia la plenitud de vida alrededor de aquel altar donde, en la gloria de la liturgia celestial, seremos invitados a cantar las alabanzas de Dios eternamente. Amén.









domingo 20 de julio de 2008

Algunas de las mejores fotos de JMJ´08 Sidney





































































































































































¡Nos vemos en Madrid 2011!
















Queridos amigos
«Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza» (Hch 1,8). Hemos visto cumplida esta promesa. En el día de Pentecostés, como hemos escuchado en la primera lectura, el Señor resucitado, sentado a la derecha del Padre, envió el Espíritu Santo a sus discípulos reunidos en el cenáculo. Por la fuerza de este Espíritu, Pedro y los Apóstoles fueron a predicar el Evangelio hasta los confines de la tierra. En cada época y en cada lengua, la Iglesia continúa proclamando en todo el mundo las maravillas de Dios e invita a todas las naciones y pueblos a la fe, a la esperanza y a la vida nueva en Cristo.
En estos días, también yo he venido, como Sucesor de san Pedro, a esta estupenda tierra de Australia. He venido a confirmaros en vuestra fe, jóvenes hermanas y hermanos míos, y a abrir vuestros corazones al poder del Espíritu de Cristo y a la riqueza de sus dones. Oro para que esta gran asamblea, que congrega a jóvenes de «todas las naciones de la tierra» (Hch 2,5), se transforme en un nuevo cenáculo. Que el fuego del amor de Dios descienda y llene vuestros corazones para uniros cada vez más al Señor y a su Iglesia y enviaros, como nueva generación de Apóstoles, a llevar a Cristo al mundo.
«Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza». Estas palabras del Señor resucitado tienen un significado especial para los jóvenes que serán confirmados, sellados con el don del Espíritu Santo, durante esta Santa Misa. Pero estas palabras están dirigidas también a cada uno de nosotros, es decir, a todos los que han recibido el don del Espíritu de reconciliación y de la vida nueva en el Bautismo, que lo han acogido en sus corazones como su ayuda y guía en la Confirmación, y que crecen cotidianamente en sus dones de gracia mediante la Santa Eucaristía. En efecto el Espíritu Santo desciende nuevamente en cada Misa, invocado en la plegaria solemne de la Iglesia, no sólo para transformar nuestros dones del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre del Señor, sino también para transformar nuestras vidas, para hacer de nosotros, con su fuerza, «un solo cuerpo y un solo espíritu en Cristo».
Pero, ¿qué es este «poder» del Espíritu Santo? Es el poder de la vida de Dios. Es el poder del mismo Espíritu que se cernía sobre las aguas en el alba de la creación y que, en la plenitud de los tiempos, levantó a Jesús de la muerte. Es el poder que nos conduce, a nosotros y a nuestro mundo, hacia la llegada del Reino de Dios. En el Evangelio de hoy, Jesús anuncia que ha comenzado una nueva era, en la cual el Espíritu Santo será derramado sobre toda la humanidad (cf. Lc 4,21). Él mismo, concebido por obra del Espíritu Santo y nacido de la Virgen María, vino entre nosotros para traernos este Espíritu. Como fuente de nuestra vida nueva en Cristo, el Espíritu Santo es también, de un modo muy verdadero, el alma de la Iglesia, el amor que nos une al Señor y entre nosotros y la luz que abre nuestros ojos para ver las maravillas de la gracia de Dios que nos rodean.
Aquí en Australia, esta «gran tierra meridional del Espíritu Santo», todos nosotros hemos tenido una experiencia inolvidable de la presencia y del poder del Espíritu en la belleza de la naturaleza. Nuestros ojos se han abierto para ver el mundo que nos rodea como es verdaderamente: «colmado», como dice el poeta, «de la grandeza de Dios», repleto de la gloria de su amor creativo. También aquí, en esta gran asamblea de jóvenes cristianos provenientes de todo el mundo, hemos tenido una experiencia elocuente de la presencia y de la fuerza del Espíritu en la vida de la Iglesia. Hemos visto la Iglesia como es verdaderamente: Cuerpo de Cristo, comunidad viva de amor, en la que hay gente de toda raza, nación y lengua, de cualquier edad y lugar, en la unidad nacida de nuestra fe en el Señor resucitado.
La fuerza del Espíritu Santo jamás cesa de llenar de vida a la Iglesia. A través de la gracia de los Sacramentos de la Iglesia, esta fuerza fluye también en nuestro interior, como un río subterráneo que nutre el espíritu y nos atrae cada vez más cerca de la fuente de nuestra verdadera vida, que es Cristo. San Ignacio de Antioquía, que murió mártir en Roma al comienzo del siglo segundo, nos ha dejado una descripción espléndida de la fuerza del Espíritu que habita en nosotros. Él ha hablado del Espíritu como de una fuente de agua viva que surge en su corazón y susurra: «Ven, ven al Padre» (cf. A los Romanos, 6,1-9).
Sin embargo, esta fuerza, la gracia del Espíritu Santo, no es algo que podamos merecer o conquistar; podemos sólo recibirla como puro don. El amor de Dios puede derramar su fuerza sólo cuando le permitimos cambiarnos por dentro. Debemos permitirle penetrar en la dura costra de nuestra indiferencia, de nuestro cansancio espiritual, de nuestro ciego conformismo con el espíritu de nuestro tiempo. Sólo entonces podemos permitirle encender nuestra imaginación y modelar nuestros deseos más profundos. Por esto es tan importante la oración: la plegaria cotidiana, la privada en la quietud de nuestros corazones y ante el Santísimo Sacramento, y la oración litúrgica en el corazón de la Iglesia. Ésta es pura receptividad de la gracia de Dios, amor en acción, comunión con el Espíritu que habita en nosotros y nos lleva, por Jesús y en la Iglesia, a nuestro Padre celestial. En la potencia de su Espíritu, Jesús está siempre presente en nuestros corazones, esperando serenamente que nos dispongamos en el silencio junto a Él para sentir su voz, permanecer en su amor y recibir «la fuerza que proviene de lo alto», una fuerza que nos permite ser sal y luz para nuestro mundo.
En su Ascensión, el Señor resucitado dijo a sus discípulos: «Seréis mis testigos... hasta los confines del mundo» (Hch 1,8). Aquí, en Australia, damos gracias al Señor por el don de la fe, que ha llegado hasta nosotros como un tesoro transmitido de generación en generación en la comunión de la Iglesia. Aquí, en Oceanía, damos gracias de un modo especial a todos aquellos misioneros, sacerdotes y religiosos comprometidos, padres y abuelos cristianos, maestros y catequistas, que han edificado la Iglesia en estas tierras. Testigos como la Beata Mary Mackillop, San Peter Chanel, el Beato Peter To Rot y muchos otros. La fuerza del Espíritu, manifestada en sus vidas, está todavía activa en las iniciativas beneficiosas que han dejado en la sociedad que han plasmado y que ahora se os confía a vosotros.
Queridos jóvenes, permitidme que os haga una pregunta. ¿Qué dejaréis vosotros a la próxima generación? ¿Estáis construyendo vuestras vidas sobre bases sólidas? ¿Estáis construyendo algo que durará? ¿Estáis viviendo vuestras vidas de modo que dejéis espacio al Espíritu en un mundo que quiere olvidar a Dios, rechazarlo incluso en nombre de un falso concepto de libertad? ¿Cómo estáis usando los dones que se os han dado, la «fuerza» que el Espíritu Santo está ahora dispuesto a derramar sobre vosotros? ¿Qué herencia dejaréis a los jóvenes que os sucederán? ¿Qué os distinguirá?
La fuerza del Espíritu Santo no sólo nos ilumina y nos consuela. Nos encamina hacia el futuro, hacia la venida del Reino de Dios. ¡Qué visión magnífica de una humanidad redimida y renovada descubrimos en la nueva era prometida por el Evangelio de hoy! San Lucas nos dice que Jesucristo es el cumplimiento de todas las promesas de Dios, el Mesías que posee en plenitud el Espíritu Santo para comunicarlo a la humanidad entera. La efusión del Espíritu de Cristo sobre la humanidad es prenda de esperanza y de liberación contra todo aquello que nos empobrece. Dicha efusión ofrece de nuevo la vista al ciego, libera a los oprimidos y genera unidad en y con la diversidad (cf. Lc 4,18-19; Is 61,1-2). Esta fuerza puede crear un mundo nuevo: puede «renovar la faz de la tierra» (cf. Sal 104,30).
Fortalecida por el Espíritu y provista de una rica visión de fe, una nueva generación de cristianos está invitada a contribuir a la edificación de un mundo en el que la vida sea acogida, respetada y cuidada amorosamente, no rechazada o temida como una amenaza y por ello destruida. Una nueva era en la que el amor no sea ambicioso ni egoísta, sino puro, fiel y sinceramente libre, abierto a los otros, respetuoso de su dignidad, un amor que promueva su bien e irradie gozo y belleza. Una nueva era en la cual la esperanza nos libere de la superficialidad, de la apatía y el egoísmo que degrada nuestras almas y envenena las relaciones humanas. Queridos jóvenes amigos, el Señor os está pidiendo ser profetas de esta nueva era, mensajeros de su amor, capaces de atraer a la gente hacia el Padre y de construir un futuro de esperanza para toda la humanidad.
El mundo tiene necesidad de esta renovación. En muchas de nuestras sociedades, junto a la prosperidad material, se está expandiendo el desierto espiritual: un vacío interior, un miedo indefinible, un larvado sentido de desesperación. ¿Cuántos de nuestros semejantes han cavado aljibes agrietados y vacíos (cf. Jr 2,13) en una búsqueda desesperada de significado, de ese significado último que sólo puede ofrecer el amor? Éste es el don grande y liberador que el Evangelio lleva consigo: él revela nuestra dignidad de hombres y mujeres creados a imagen y semejanza de Dios. Revela la llamada sublime de la humanidad, que es la de encontrar la propia plenitud en el amor. Él revela la verdad sobre el hombre, la verdad sobre la vida.
También la Iglesia tiene necesidad de renovación. Tiene necesidad de vuestra fe, vuestro idealismo y vuestra generosidad, para poder ser siempre joven en el Espíritu (cf. Lumen gentium, 4). En la segunda lectura de hoy, el apóstol Pablo nos recuerda que cada cristiano ha recibido un don que debe ser usado para edificar el Cuerpo de Cristo. La Iglesia tiene especialmente necesidad del don de los jóvenes, de todos los jóvenes. Tiene necesidad de crecer en la fuerza del Espíritu que también ahora os infunde gozo a vosotros, jóvenes, y os anima a servir al Señor con alegría. Abrid vuestro corazón a esta fuerza. Dirijo esta invitación de modo especial a los que el Señor llama a la vida sacerdotal y consagrada. No tengáis miedo de decir vuestro «sí» a Jesús, de encontrar vuestra alegría en hacer su voluntad, entregándoos completamente para llegar a la santidad y haciendo uso de vuestros talentos al servicio de los otros.
Dentro de poco celebraremos el sacramento de la Confirmación. El Espíritu Santo descenderá sobre los candidatos; ellos serán «sellados» con el don del Espíritu y enviados para ser testigos de Cristo. ¿Qué significa recibir la «sello» del Espíritu Santo? Significa ser marcados indeleblemente, inalterablemente cambiados, significa ser nuevas criaturas. Para los que han recibido este don, ya nada puede ser lo mismo. Estar «bautizados» en el Espíritu significa estar enardecidos por el amor de Dios. Haber «bebido» del Espíritu (cf. 1 Co 12,13) significa haber sido refrescados por la belleza del designio de Dios para nosotros y para el mundo, y llegar a ser nosotros mismos una fuente de frescor para los otros. Ser «sellados con el Espíritu» significa además no tener miedo de defender a Cristo, dejando que la verdad del Evangelio impregne nuestro modo de ver, pensar y actuar, mientras trabajamos por el triunfo de la civilización del amor.
Al elevar nuestra oración por los confirmandos, pedimos también que la fuerza del Espíritu Santo reavive la gracia de la Confirmación de cada uno de nosotros. Que el Espíritu derrame sus dones abundantemente sobre todos los presentes, sobre la ciudad de Sydney, sobre esta tierra de Australia y sobre todas sus gentes. Que cada uno de nosotros sea renovado en el espíritu de sabiduría e inteligencia, el espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y piedad, espíritu de admiración y santo temor de Dios.
Que por la amorosa intercesión de María, Madre de la Iglesia, esta XXIII Jornada Mundial de la Juventud sea vivida como un nuevo cenáculo, de forma que todos nosotros, enardecidos con el fuego del amor del Espíritu Santo, continuemos proclamando al Señor resucitado y atrayendo a cada corazón hacia Él. Amén.
[Traducción del original inglés distribuida por la Santa Sede

sábado 19 de julio de 2008

El Papa convoca y habla claro




El Santo Padre convoca, de hecho 250.000 personas, entre ellos la mayoría jóvenes han asistido a la vigilia en dónde han escuchado a un hombre que no dice cosas camufladas, sino en un discurso auténtico, teológico y lleno de realismo.


El Padre Lombardi, ha tenido que salir a desmentir una serie de rumores, el primero la salud del Papa, que se ha trasladado como huésped a Sidney, es simplemente una cuestión de comodidad, no está enfermo, ni desgastado, solo tiene 81 años.


Y por otro, el hecho que en su discurso con otras religiones haya dejado bien claro que el bautismo nos abre las puertas a la salvación, que es Cristo el centro de la fe cristiana, pero que debemos llegar con seriedad a una verdad total y única, para eso es necesario estudio profundo de la Escritura, los Padres, la Tradición, etc. para poder celebrar la única Eucaristía de Jesucristo. El Papa tiene claro que "ecumenismo" no es cualquier cosa, o quedarnos en el simplemente "todos creemos en Cristo", sino que una auténtica comunión exige muchos más esfuerzos, aunque siempre en el comienzo es más una cuestión de la gracia que viene de lo alto, y de la conversión del corazón.






El frío ambiental no ha impedido el calor mostrado por casi un cuarto millón de jóvenes (235.000, según datos de la organización) llegados de todos los puntos del globo en la esperada Vigilia con Benedicto XVI en el Hipódromo de Randwick de Sidney, en la cual el Papa ha dirigido toda una catequesis sobre el Espíritu Santo y la Santísima Trinidad. 'Dejad que la fe madure a través de vuestros estudios, vuestro trabajo, vuestro deporte, vuestra música, vuestro arte'. 'Al final, la vida no es sólo un acumular cosas. Es mucho más que el éxito'. Benedicto XVI fue recibido, ya anochecido, por una multitud de velas a los sones de un himno solemne 'Jesús, envíanos tu Espíritu', interpretado por la Orquesta Sinfónica de Sidney y el Coro de la Jornada de la Juventud. Tras un Avemaría, la solista Lauren Zolezzi interpretó el himno 'Nuestra Señora de la Cruz del Sur', mientras por las pantallas gigantes se podían ver los rostros emocionados de muchos peregrinos. A continuación, tras el encendido oficial de las velas del escenario, realizado por jóvenes de población aborigen, comenzó una sucesión de testimonios, alternados con una oración y la omnipresente canción oficial de la jornada, una música pegadiza y moderna que contribuyó a crear un ambiente muy especial. Cada uno de los testimonios fue presentado en un idioma distinto (entre ellos, el lenguaje de los sordos), y relacionó cada uno de los dones del Espíritu Santo con cada uno de los Patronos de esta jornada.Cada uno de los jóvenes intervino con las vestiduras típicas de su país. El único en español, fue el chileno José Cárcamo, que contó una iniciativa desarrollada en un barrio humilde de Chile para fabricar rosarios y venderlos para sacar dinero para venir a Sidney. A continuación, Benedicto XVI dirigió sus palabras a los jóvenes, a quienes recordó su propia 'historia personal' de relación con el Espíritu Santo, que parte desde cuando sus padres le enseñaron a santiguarse. Posteriormente, como joven sacerdote profesor de teología advirtió que su comprensión de la tercera persona de la Trinidad quedaba incompleta y profundizó en su estudio, sobre todo leyendo a san Agustín. El Papa leyó su intervención con energía y convicción, sin improvisaciones, y ajustándose exactamente a los treinta minutos asignados. En sus palabras, también advirtió que 'el relativismo, por su propia naturaleza, falla a la hora de ver el cuadro completo. Ignora los principios últimos que nos capacitan para vivir y crecer en unidad, orden y armonía'. Habló de la unidad de la Iglesia y del error de presentar un catolicismo separado 'de la llamada 'Iglesia institucional''. ADORACIÓN EN SILENCIO Al acabar sus palabras, se pudieron escuchar aplausos y algunos gritos de clamor, la mayor parte en español ('Viva el Papa') que no habían interrumpido el discurso, seguido con atención por la espectacular marea humana. Posteriormente se viviría un momento de especial intensidad, cuando Benedicto XVI presidió la Adoración al santísimo sacramento, durante cerca de veinte minutos, que muchos de los asistentes siguieron de rodillas. Durante la adoración, se interpretaron diversos himnos litúrgicos, concluyendo con la Bendición con el santísimo, en medio de un silencio espectacular en una multitud de cientos de miles de personas. Tras la Vigilia, el Santo Padre abandonó el escenario en medio de aplausos y de los gritos que antes no se habían escuchado. Varios miles de personas permanecen en el recinto, donde pasarán la noche al raso. La organización ha provisto en la 'bolsa del peregrino' plásticos aislantes para combatir el frío. La sucesión de actuaciones musicales, del rezo del rosario, de cánticos de los peregrinos (especialmente en español) ayuda a que la baja temperatura quede en segundo plano, a la espera de la Misa conclusiva, en el mismo escenario, mañana a las 10 ( 2 de la madrugada en España). Se ha sabido también que Benedicto XVI, antes de llegar esta tarde a presidir la Vigilia, ha visitado por sorpresa, en su residencia en el vecino barrio de Randwick al cardenal Clancy, anterior arzobispo de Sidney. También ha visitado los obispos retirados William Brennan y William Murphy, así como a Rosemarie Goldie, quien fue subsecretaria del Consejo para los Laicos y la primera mujer en ocupar un cargo semejante en el Vaticano.

viernes 18 de julio de 2008

Benedicto XVI no divaga


Presentamos la traducción del editorial escrito hoy por Giovanni Maria Vian, director de L'Osservatore Romano, para la edición del 19 de julio. Recomendamos su lectura ya que, en pocas líneas, expresa, en referencia a los discursos del Papa en Sidney, una de las características más notables del Santo Padre: su capacidad de ir a lo esencial, es decir, a Cristo.

Benedicto XVI no ama divagar. En sus intervenciones apunta a lo esencial y sabe ir al corazón de las cuestiones que verdaderamente importan. Con una claridad que va junto a la simplicidad. Como está demostrando también en los discursos de Sidney, desde el primer día. Y si al principio el Papa ha sabido delinear el sentido de su visita a una Australia que se esfuerza por purificar la propia historia y el presente, repitiendo luego a los jóvenes que Jesús está cerca de todo ser humano y que la Iglesia es una casa acogedora, en la segunda jornada de esta visita – acontecimiento que el rabino Jeremy Lawrence ha definido histórico- ha vuelto a dirigir la mirada al único Señor, encontrando a los representantes de las confesiones cristianas, luego a los de otras religiones, y por último a los jóvenes de una comunidad en recuperación. No casualmente en el día en el que un sugestivo Vía Crucis ha recorrido las calles de la ciudad.
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En el centro de los tres discursos, Benedicto XVI ha puesto a Cristo y su significado. Sobretodo para las relaciones entre las diversas Iglesias y confesiones cristianas. Usando la cordial franqueza amada por los australianos, el obispo de Roma ha subrayado la importancia de esta honestidad para el progreso del movimiento ecuménico que es muy importante y que debe avanzar: reconociendo el fundamento del bautismo común pero mirando a la común celebración eucarística. Sabiendo bien que estamos en un “punto crítico” y que se debe vencer la tentación de considerar la doctrina como un obstáculo en el progreso ecuménico, respecto a las obras. Las ideas que buscan la verdad y los dones que expresan el amor son, de hecho, tanto uno como otro, “esenciales al diálogo”.
*
La centralidad de Cristo ha sido abiertamente evocada por el Papa también en el cordial encuentro con los representantes de las diversas religiones presentes en Australia. En el marco de la libertad religiosa, obviamente, y en una “armoniosa correlación entre religión y vida pública”, más importante aún cuando se tiende a presentar la religión como causa de división, como sucede polémicamente en muchas sociedades. En las relaciones entre las religiones, la posibilidad de avanzar juntos es vasta, sobretodo en el campo de la educación: enseñando la sobriedad y la “atención a la dimensión espiritual”. Para reconocer que la religión ofrece la paz, pero más aún suscita la “sed de la verdad”. Y de nuevo Jesús retorna en el discurso a los jóvenes que están reencontrando la vida en una comunidad de Sidney: es, de hecho, Cristo - origen de toda realidad, por él creada y, por eso, buena – quien quiere para todo ser humano la vida, y una vida plena. Ésta no se puede obtener adorando a “otros dioses”, que Benedicto XVI ha identificado en los bienes materiales, en el amor posesivo y en el poder. Estas realidades son buenas siempre y cuando se reconozca su verdadero origen en Dios y no sean adoradas como ídolos. Como ha sabido explicar muy bien, mostrando lo esencial.

Vía Crucis y Misas Gregorianas en JMJ Sidney 2008






















El mismo Cardenal Pell, primado de Australia, el 16 de julio celebró vísperas y Santa Misa Gregoriana (ordo antiquo) a muchachos y chicas de Juventutem, pero además en distintas diócesis de Australia ha ocurrido exactamente lo mismo con grupos de jóvenes que han optado por la misa tradicional. Es algo que resulta sumamente auspicioso por cuanto significa una puestqa en práctica del Motu Proprio, pero sobre todo porque son jóvenes quienes han optado por esta modalidad del rito romano. En los altares que se erigirán para las JMJ 08, se tendrá particular cuidado de los siete candelabros, y la cruz en el medio del altar, como se ve en la foto adjunta.
En la Misa que celebró el primer día, en privado, en la casa que lo hospeda, se ha cuidado todo el detalle del rito romano, como se aprecia en la foto.
Benedicto XVI abrió en la tarde de este viernes con una oración la representación de las estaciones del Vía Crucis por parte de un centenar de actores en Sydney, donde preside la Jornada Mundial de la Juventud, que reúne a unos 225.000 jóvenes peregrinos de todo el mundo.
Los actores recreaban la última cena, sentados en los escalones de la catedral de Santa María, cuando el Papa salió por la puerta del templo para pronunciar la breve plegaria.
El pontífice siguió las otras estaciones por televisión, en la cripta de la catedral.
Cuatro mujeres aborígenes lloraron por Jesús de Nazaret en otro momento de la Vía Dolorosa.
A través de las numerosas pantallas gigantes que retransmitieron el espectáculo en parques y plazas de Sydney, había visto la última cena en la catedral de Santa María, en la que Alfio Stutio, el actor australiano de 27 años que representó a Jesús, rompió el pan para compartirlo con los doce discípulos.
La séptima estación del Vía Crucis continuaba en la pantalla y los presos romanos, entre ellos Simón, estaban representados, como las mujeres de Jerusalén, por aborígenes australianos.
Vestían pieles de canguro y llevaban la cara y el cuerpo pintados con ceniza, una señal de duelo en la tradición aborigen, y mientras esperaban la llegada de Jesús al muelle bailaban una danza tradicional del norte de Australia.
Alrededor de 270 mil peregrinos y habitantes de Sidney y millones de televidentes de todo el mundo vieron las estaciones de la cruz que fueron actuadas en vivo por un grupo de jóvenes alrededor de la ciudad de Sidney.
La dramática presentación, que comenzó en las escaleras de la Catedral de Saint Mary, acompañada de un coro musical de fondo, tuvo lugar en diferentes sitios de la ciudad incluyendo la galería de arte, el parque Domain, el Opera House de Sidney, terminado con la conmovedora escena de la crucifixión al caer la tarde en el Darling Harbour y Barangaroo.
El Papa Benedicto XVI estuvo presente en la primera estación y luego siguió la actividad por televisión desde la Cripta de la Catedral de Saint Mary.
La presentación, que fue una dramatización muda acompañada de música coral, fue seguida silenciosamente por los peregrinos que aprovecharon este momento para reflexionar y profundizar en la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.
Camillus Okane, un estudiante de 21 años, fue elegido para hacer el papel de Tomás. “Fue una experiencia conmovedora, de manera especial ver las reacciones de la gente, algunos lloraban, otros rezaban. Fue bastante impactante”, dijo a ACI Prensa.
El director de las estaciones, Franco Cavarra, viene preparando esta presentación en vivo desde diciembre de 2007, cuando se eligió a un grupo de jóvenes que han practicado durante seis meses para lograr lo que los peregrinos pudieron presenciar.
90 vestuarios fueron trabajados por 20 personas 3 meses previos a la presentación.
El momento cumbre de la crucifixión en una cruz de 3,5 metros alrededor de la 6 de la tarde, con los colores rojizos del atardecer hizo contener la respiración a más de un peregrino por su realismo. “Parecía real” dijo a ACI una peregrina chilena que pudo presenciarlo de cerca.
El teatro en vivo contó con la actuación de 83 actores y fue seguido por la cruz que fue cargada por algunos de los peregrinos y aborígenes australianos.

jueves 17 de julio de 2008

¡Tu eres Pedro!






















En el Barangaroo East Darling Harbour, Benedicto XVI, esta mañana, ha pronunciado una hermosa homilía en la Litúrgia de la Palabra que, ante cientos de miles de jóvenes, ha tenido lugar tras bajar del barco que le ha traido a la bahía de Sidney. Una homilía en la que ha hablado de ecología y de derechos humanos, de la Iglesia y de la fe, de la vida y de los más profundos anhelos de los jóvenes, de quienes los adulan y de quienes se han desvivido para transmitiles a Cristo, y con él, el amor por la vida.
Estas son, en síntesis, las 16 propuestas que Benedicto XVI ha hecho esta mañana a los jóvenes de todo el mundo:
1. LA IGLESIA VUESTRA CASA: Veo ante mí una imagen vibrante de la Iglesia universal (…) A vosotros deseo ofrecer mi llamamiento: acercaos al abrazo amoroso de Cristo; reconoced a la Iglesia como vuestra casa. Nadie está obligado a quedarse fuera, puesto que desde el día de Pentecostés la Iglesia es una y universal.
2. FUISTEIS GUIADOS A LA VERDAD: Pensad también en vuestros abuelos y vuestros padres, vuestros primeros maestros en la fe. También ellos han hecho innumerables sacrificios, de tiempo y energía, movidos por el amor que os tienen. Ellos, con apoyo de los sacerdotes y los enseñantes de vuestra parroquia, tienen la tarea, no siempre fácil pero sumamente gratificante, de guiaros hacia todo lo que es bueno y verdadero, mediante su ejemplo personal y su modo de enseñar y vivir la fe cristiana.
3. ECOLOGÍA HUMANA: No sólo el entorno natural, sino también el social –el hábitat que nos creamos nosotros mismos– tiene sus cicatrices; heridas que indican que algo no está en su sitio. También en nuestra vida personal y en nuestras comunidades podemos encontrar hostilidades a veces peligrosas; un veneno que amenaza corroer lo que es bueno, modificar lo que somos y desviar el objetivo para el que hemos sido creados.
4. LAS TRAGEDIAS NO SON DIVERTIDAS: Los ejemplos abundan, como bien sabéis. Entre los más evidentes están el abuso de alcohol y de drogas, la exaltación de la violencia y la degradación sexual, presentados a menudo en la televisión e internet como una diversión. Me pregunto cómo uno que estuviera cara a cara con personas que están sufriendo realmente violencia y explotación sexual podría explicar que estas tragedias, representadas de manera virtual, han de considerarse simplemente como «diversión».
5. SIN VERDAD, NO HAY NI LIBERTAD NI TOLERANCIA: Hay también algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia están frecuentemente separadas de la verdad. Esto está fomentado por la idea, hoy muy difundida, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestras vidas.
6. EL RELATIVISMO DE LA MERA EXPERIENCIA: El relativismo, dando en la práctica valor a todo, indiscriminadamente, ha hecho que la «experiencia» sea lo más importante de todo. En realidad, las experiencias, separadas de cualquier consideración sobre lo que es bueno o verdadero, pueden llevar, no a una auténtica libertad, sino a una confusión moral o intelectual, a un debilitamiento de los principios, a la pérdida de la autoestima, e incluso a la desesperación.
7. LA VIDA NO ES AZAR, SINO LIBERTAD: la vida no está gobernada por el azar, no es casual. Vuestra existencia personal ha sido querida por Dios, bendecida por él y con un objetivo que se le ha dado (cf. Gn 1,28). La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias, por útiles que pudieran ser.
8. VERDAD, BIEN Y BELLEZA: Es una búsqueda de lo verdadero, bueno y hermoso. Precisamente para lograr esto hacemos nuestras opciones, ejercemos nuestra libertad y en esto, es decir, en la verdad, el bien y la belleza, encontramos felicidad y alegría. No os dejéis engañar por los que ven en vosotros simplemente consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección en sí misma se convierte en bien, la novedad se hace pasar como belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad.
9. EL BAUTISMO NO ES UN LOGRO, SINO UNA GRACIA: Cristo ofrece más. Es más, ofrece todo. Sólo él, que es la Verdad, puede ser la Vía y, por tanto, también la Vida. Así, la «vía» que los Apóstoles llevaron hasta los confines de la tierra es la vida en Cristo. Es la vida de la Iglesia. Y el ingreso en esta vida, en el camino cristiano, es el Bautismo. El Bautismo no es un logro ni una recompensa: es una gracia, es obra de Dios. Por eso, al final del rito del Bautismo el sacerdote se dirigió a vuestros padres y a los participantes y, llamándoos por vuestro nombre, dijo: «Ya eres nueva criatura» (Ritual del Bautismo, 99).
10. SOIS CRIATURAS NUEVAS: Queridos amigos, en casa, en la escuela, en la universidad, en los lugares de trabajo y diversión, recordad que sois criaturas nuevas. No estéis ante el Creador solamente llenos de estupor, alegrándoos por sus obras, sino tened presente que el fundamento seguro de la solidaridad humana está en el origen común de cada persona, el culmen del designio creativo de Dios para el mundo.
11. NO DEJAR LA FE EN EL BANQUILLO: La tarea del testigo no es fácil. Hoy muchos sostienen que a Dios se le debe “dejar en el banquillo”, y que la religión y la fe, aunque convenientes para los individuos, han de ser excluidas de la vida pública, o consideradas sólo para obtener limitados objetivos pragmáticos. Esta visión secularizada intenta explicar la vida humana y plasmar la sociedad con pocas o ninguna referencia al Creador. Se presenta como una fuerza neutral, imparcial y respetuosa de cada uno.
12. IDEOLOGÍA LAICISTA: En realidad, como toda ideología, el laicismo impone una visión global. Si Dios es irrelevante en la vida pública, la sociedad podrá plasmarse según una perspectiva carente de Dios, y el debate y la política sobre el bien común se harán más a la luz de las consecuencias que de los principios enraizados en la verdad.
13. ECLIPSADO DIOS, ECLIPSADO EL BIEN: Cuando Dios queda eclipsado, nuestra capacidad de reconocer el orden natural, la finalidad y el «bien», empieza a disiparse. Lo que se ha promovido ostentosamente como ingeniosidad humana se ha manifestado bien pronto como locura, avidez y explotación egoísta. Y así nos damos cuenta cada vez más de lo necesaria que es la humildad ante la delicada complejidad del mundo de Dios.
14. DERECHOS HUMANOS: Los derechos humanos son universales, basados en la ley natural, y no algo que depende de negociaciones o concesiones, fruto de un simple compromiso? Esto nos lleva reflexionar sobre el lugar que ocupan en nuestra sociedad los pobres, los ancianos, los emigrantes, los que no tienen voz. ¿Cómo es posible que la violencia doméstica atormente a tantas madres y niños? ¿Cómo es posible que el seno materno, el ámbito humano más admirable y sagrado, se haya convertido en lugar de indecible violencia?
15. DIGNIDAD INNATA DEL HOMBRE: La preocupación por la no violencia, el desarrollo sostenible, la justicia y la paz, el cuidado de nuestro entorno, son de vital importancia para la humanidad. Pero todo esto no se puede comprender prescindiendo de una profunda reflexión sobre la dignidad innata de toda vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural, una dignidad otorgada por Dios mismo y, por tanto, inviolable.
16. ANHELO HUMANO Y OBRA DEL ESPÍITU: Nuestro mundo está cansado de la codicia, de la explotación y de la división, del tedio de falsos ídolos y respuestas parciales, y de la pesadumbre de falsas promesas. Nuestro corazón y nuestra mente anhelan una visión de la vida donde reine el amor, donde se compartan los dones, donde se construya la unidad, donde la libertad tenga su propio significado en la verdad, y donde la identidad se encuentre en una comunión respetuosa. Esta es obra del Espíritu Santo. Ésta es la esperanza que ofrece el Evangelio de Jesucristo.
Publicado el 17 Julio 2008 - 5:40pm

miércoles 16 de julio de 2008

Carta del Cardenal Hummes



Mis queridos Sacerdotes:
Para el día 4 de agosto, fiesta de San Juan María Vianney, el cura de Ars, os envío de corazón los más calurosos saludos y este mensaje fraterno. La Iglesia hoy sabe que hay una urgencia misionera, no sólo “ad gentes”, sino también en las regiones y ambientes donde desde hace siglos la fe cristiana fue predicada, implantada y las comunidades eclesiales establecidas. Se trata de una misión o evangelización misionera dentro del propio rebaño, que tenga por destinatarios aquellos que nosotros bautizamos pero, por diversas circunstancias, no conseguimos evangelizar suficientemente o perdieron el primer fervor y se alejaron. La cultura post-moderna de la sociedad actual, una cultura relativista, secularizada, agnóstica y laicista, también ejerce una fuerte acción erosiva sobre la fe religiosa de muchos.
La Iglesia es por naturaleza misionera. “El sembrador salió a sembrar” (Mt 13,3), dice Jesús. Salió de casa y no se limitó a echar desde la ventana la semilla. Así, la Iglesia sabe que no puede permanecer en casa y limitarse a acoger y evangelizar a los que la buscan en sus comunidades e iglesias. Es preciso levantarse e ir en búsqueda, allá donde las personas y las familias residen, viven y trabajan. Ir también a todos los servicios, organizaciones, instituciones y ámbitos de la sociedad humana. Para esta misión, todos los miembros de la comunidad eclesial son llamados, pastores, religiosos y laicos.
Por otro lado, la Iglesia reconoce que los presbíteros son la gran fuerza propulsora de la vida cotidiana de las comunidades locales. Cuando los presbíteros se mueven, la Iglesia se mueve. De lo contrario, será muy difícil realizar la misión. Vosotros, queridos hermanos presbíteros, sois la gran riqueza, el dinamismo, la inspiración pastoral y misionera, allá en la base, donde viven en comunidad nuestros bautizados. Sin vuestra determinante decisión de remar mar adentro (“Duc in altum”) para la grande pesca, a la cual el propio Señor os convoca, poco o nada acontecerá en el ámbito de la misión urgente, sea “ad gentes” sea en los territorios de antigua evangelización. Pero, la Iglesia tiene certeza de poder contar con vosotros, porque sabe y reconoce explícitamente que la inmensa mayoría de nuestros sacerdotes, no obstante las flaquezas y limitaciones humanas, que todos tenemos, son sacerdotes dignos, que donan cada día su vida al Reino de Dios, que aman a Jesucristo y el pueblo que les fue confiado, sacerdotes que se santifican en el ejercicio diario de su ministerio, que perseveran hasta el fin en la mies del Señor. Hay, sí, una pequeña parte de sacerdotes, que se desvió, a veces muy gravemente. La Iglesia quiere reparar el mal por ellos realizado. Pero, por otro lado, se alegra y se enorgullece de la inmensa mayoría de sus presbíteros, que son buenos y sumamente loables.
En este Año Paulino y en la expectativa del Sínodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios, que se realizará en Roma, en octubre próximo, queremos todos disponernos para la urgente misión. Que el Espíritu Santo nos ilumine, nos envíe, nos impulse para que andemos y anunciemos de nuevo a todos la persona de Jesucristo, muerto y resucitado, y su Reino! Os saludo, una vez mas, queridos hermanos, permaneciendo siempre a vuestro servicio. Rezo por todos vosotros, en especial por los que están sufriendo, por los enfermos y ancianos.

Vaticano, 15 de julio de 2008.

Cardenal Claudio Hummes
Arzobispo Emerito de San Pablo
Prefecto de la Congregación para el Clero

lunes 14 de julio de 2008

El Papa descansa después de 22 hs. de viaje




El Papa Benedicto XVI se trasladó la tarde de este domingo al Kenhurst Study Center, una reservada casa religiosa de estilo rural, donde descansará del extenuante viaje a Australia hasta el miércoles próximo.
Poco después de su llegada a la base aérea de Richmond, el Papa abordó un automóvil que lo condujo por 25 kilómetros hasta la residencia ubicada en el corazón de las Montañas Azules, a 40 kilómetros a las afueras de Sydney.
Administrada por la prelatura apostólica Opus Dei, la casa fue acondicionada para el arribo del 'huésped de honor' que pasará allí tres días de oración y descanso para recuperarse de un itinerario de 22 horas de vuelo.
Surge sobre un terreno de 10 hectáreas, similar a una villa de campo, y puede recibir a unas 30 personas.
Cuenta con canchas de tenis, de voleibol y basquetbol además de tener un piano, instrumento preferido de Joseph Ratzinger.
Luego de los tres días de retiro, la tarde del miércoles, Benedicto XVI se transferirá en la curia de la Catedral de St. Mary (Santa María) -en el centro citadino- donde pernoctará el resto de su visita pastoral que culminará el 21 de julio.
Las actividades oficiales comenzarán el jueves 17 por la mañana con una ceremonia oficial de bienvenida, audiencias con las máximas autoridades civiles y, por la tarde, un paseo en barca por la bahía de Sydney.

Mensaje al pueblo australiano del Papa


Hoy se hizo público un mensaje del Papa al pueblo australiano y a los jóvenes peregrinos que participan en la Jornada Mundial de la Juventud. El Santo Padre escribe que dentro de unos días, el 17 de julio, inicia su visita apostólica a Australia para celebrar la XXIII Jornada Mundial de la Juventud en Sydney.
“En primer lugar -afirma- expreso mi aprecio a todos los que han ofrecido gran parte de su tiempo, de sus recursos y de sus oraciones para hacer posible esta celebración”.
Tras recordar el tema de la JMJ: “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos”, el Papa dice: “¡Cuánta necesidad tiene nuestro mundo de una nueva efusión del Espíritu Santo! Muchos todavía han escuchado la Buena Nueva de Jesucristo; otros, por diferentes razones, no han reconocido en esta Buena Nueva la verdad salvadora, que es la única que puede satisfacer las esperanzas más profundas de sus corazones”.
“Muchos jóvenes no tienen esperanza. Se quedan perplejos frente a las cuestiones que se les plantean (...) y a menudo se siente inseguros sobre dónde encontrar respuestas. Ven la pobreza y la injusticia y desean hallar soluciones. Se sienten desafiados por los argumentos de quienes niegan la existencia de Dios y se preguntan cómo responder. Ven el enorme daño causado al ambiente natural por la avidez humana y luchan por encontrar los modos para vivir en mayor armonía con la naturaleza y con los demás”.
Benedicto XVI pregunta a continuación: “¿Dónde podemos hallar respuestas? El Espíritu nos orienta hacia el camino que conduce a la vida, al amor y a la verdad. El Espíritu nos orienta hacia Jesucristo. (...) En El encontramos las respuestas que buscamos; (...) la fuerza para continuar el camino que dé origen a un mundo mejor”.
“Espero -concluye el Papa- que los corazones de los jóvenes que se reúnan en Sydney para la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud descansen realmente en el Señor y puedan ser colmados de alegría y de fervor para difundir la Buena Nueva entre sus amigos, sus familias y todos los que encuentren”.

domingo 13 de julio de 2008

¡El Señor está contigo Santo Padre!


(Ep/ReL) El Papa Benedicto XVI llegó hoy a Sydney, donde tiene previsto llamar a la 'reconciliación' y a la confesión de la 'culpa' en memoria de los afectados por el escándalo de abusos sexuales que ha afectado a la Iglesia Católica australiana, afirmando que la pedofilia es un 'problema incompatible' con los deberes del sacerdocio.
El Pontífice ha viajado a Australia con motivo de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que tendrá lugar en Sidney del 15 al 20 de julio. A su llegada recordó los comentarios que hizo en su reciente viaje a Estados Unidos el pasado abril, donde puso especial hincapié en los casos de abusos a menores y las acusaciones a este respecto que pesaban sobre los sacerdotes estadounidenses.
'Es esencial que la Iglesia se reconcilie, para evitar, para ayudar, para ver la culpa que esconde este problema. Tiene que estar claro: ser un verdadero sacerdote es incompatible con el abuso sexual, porque los sacerdotes están al servicio del Señor', declaró Benedicto XVI, a bordo del avión papal.
La Iglesia Católica australiana reabrió la semana pasada un caso de abuso sexual de hace 25 años en el que está involucrado un sacerdote de Sidney, después de que uno de sus cardenales negara que intentó encubrir el hecho.
Las víctimas de abusos dicen que la Iglesia Católica 'sigue encubriendo' los casos que involucran al clérigo en cuestión, pese a que ha pagado compensaciones y ofrecido disculpas. La Iglesia, por su parte, niega las acusaciones.
LA JMJ DÍA A DÍA
La Jornada Mundial de la Juventud es un evento para jóvenes organizado por la Iglesia Católica y puesto en marcha por Juan Pablo II. Anualmente se celebra en cada diócesis, pero cada dos o tres años se organiza un evento internacional en una ciudad importante.
Este evento se prolonga durante una semana e incluye encuentros religiosos, culturales y festivos, y concluye con una Eucaristía presidida por el Pontífice. La última, en 2005, se celebró en Colonia y fue la primera para Benedicto XVI desde que fuera elegido Papa.
Cientos de miles de jóvenes peregrinos --entre ellos unos 5.000 españoles-- participarán en los actos de la JMJ que será inaugurada el martes con una celebración eucarística presidida por el arzobispo de Sydney, el cardenal George Pell, en Barangaroo.
Tras la inauguración y hasta la eucaristía de clausura habrán distintos actos, entre los que destacan las sesiones matinales de catequesis, que impartirán obispos de todo el mundo, y el Festival de la Juventud, que se celebrará principalmente por la tarde.
El jueves 17 por la mañana, después de celebrar la Santa Misa en privado, Benedicto XVI presidirá la ceremonia de bienvenida en la 'Government House' de Sydney. Posteriormente, realizará una visita de cortesía al gobernador general y al primer ministro.
Tras una breve acogida con danzas y cantos tradicionales por parte de un grupo de aborígenes, el Saato Padre se embarcará en la nave 'Sydney 2000' y se dirigirá hasta el muelle en el que recibirá la bienvenida de los jóvenes.
El viernes 18 celebrará la Santa Misa en privado y a las 10:30 participará en un encuentro ecuménico en la cripta de la 'St. Mary's Cathedral' de Sydney y posteriormente se reunirá con representantes de otras religiones en la Sala Capitular de este templo.
Tras almorzar con algunos jóvenes, dirigirá la oración de inicio del Via Crucis en la plaza de la 'St. Mary's Cathedral'. Para concluir el día, se encontrará con los miembros de una comunidad para jóvenes con problemas de la Universidad de Notre Dame de Sydney.
El sábado, 19 de julio, Benedicto XVI celebrará a las 9:30 la Santa Misa en la catedral de Santa María de Sydney con los obispos, seminaristas, novicios y novicias australianos y consagrará el nuevo altar del templo. Después de almorzar con los obispos, por la tarde se trasladará al hipódromo Randwick para presidir una vigilia de oración con los jóvenes.
El domingo, 20 de julio, a las 10:00, presidirá la Santa Misa por la XXIII Jornada Mundial de la Juventud y rezará el Ángelus en el hipódromo de Randwick. A las 18:00 pronunciará un discurso durante su encuentro con los benefactores y organizadores de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud en la Sala Capitular de la St. Mary's Cathedral House.
El 21 de julio, después de celebrar la Santa Misa en privado, se trasladará de la St. Mary's Cathedral House al Domain, donde se despedirá de los voluntarios de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud y pronunciará un discurso.
Desde allí se desplazará al aeropuerto internacional de Sydney, donde será saludado por las autoridades antes de trasladarse al aeropuerto de Darwin. Desde allí emprenderá el viaje de regreso a Italia, donde llegará hacia las 23 horas.

sábado 12 de julio de 2008

Misal de la JMJ Sidney 2008


Puede consultarse el Misal para las Jornadas de Sydney en http://www.vatican.va/news_services/liturgy/libretti/2008/messale_Australia.pdf

Para seguir la JMJ en Sidney




Página especial en España para las Jornadas de la Juventud
Iniciativa de la Conferencia Episcopal
MADRID, viernes, 11 julio 2008 (ZENIT.org).- La Conferencia Episcopal Española inaugura hoy una página web especial con motivo de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Sidney, en la que pone a disposición de los internautas toda la información necesaria para seguir las diferentes actividades que se realizarán durante estos días y que tendrán su momento culmen con la vigilia de oración y la eucaristía de clausura presidida por Benedicto XVI.
Desde http://www.conferenciaepiscopal.es/ se accede directamente al especial en el que, con una moderna estética, se destacan los colores del logotipo de la JMJ (rojo, amarillo, naranja y azul). Por otro lado, su cómoda accesibilidad posibilita la entrada a las diferentes secciones.
Destacan, entre otras, las siguientes:
--Fotonoticias sobre los principales eventos de la JMJ, con enlaces a información y documentación sobre las Jornadas Mundiales de la Juventud.
--Actividades españolas que tendrán lugar durante estos días en Sidney (catequesis y encuentro de los obispos con los peregrinos españoles).
--Diferentes celebraciones y actos simultáneos a los de Sidney que se desarrollarán en España (Madrid, Santiago, Javier y El Rocío).
--Discursos que el Santo Padre pronuncie en Australia.
La web también permite consultar online las notas de prensa que la Oficina de Información de la CEE emita durante los días que dure el evento y las diferentes noticias que se vayan produciendo.Por otro lado, existe la opción de seguir en directo las distintas actividades de la JMJ, con especial atención a aquellos actos en los que participe el Papa Benedicto XVI.
La web cuenta con un archivo fotográfico que se actualizará de forma permanente para mostrar las vivencias de los peregrinos españoles.
Además, incluye diferentes producciones audiovisuales, que nos trasladan al ambiente que ya se vive en Sidney, y posibilita el seguimiento online de los principales actos de la JMJ.
Así mismo, se podrá acceder al blog del Departamento de Pastoral de Juventud, cuyo primer post fue escrito por monseñor José Ignacio Munilla Aguirre, obispo de Palencia y responsable del Departamento de Juventud de la CEE. El blog será un cuaderno de viaje, con actualización diaria, y colaboraciones de diversos obispos y peregrinos.
En esta página web especial, aquel que lo desee podrá conocer la explicación del logotipo, el programa oficial, escuchar el himno de la Jornada, consultar el mensaje de Benedicto XVI a los jóvenes del mundo con motivo de la JMJ de Sidney, y consultar documentación sobre las Jornadas Mundiales de la Juventud.

miércoles 9 de julio de 2008

Nuevo Prefecto para la Congregación de la Causa de los Santos: Mons. Amato


(ZENIT.org).- Benedicto XVI ha aceptado la renuncia del cardenal José Saraiva Martins como prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, según ha informado este miércoles la Oficina de Información de la Santa Sede.
En su lugar, el Papa ha nombrado a monseñor Angelo Amato, arzobispo titular de Sila y hasta ahora secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
El cardenal Saraiva Martins, claretiano, nació el 6 de enero de 1932 en Gagos (Portugal). Nombrado obispo titular de Tuburnica, en 1988 ocupó el cargo de Secretario de la Congregación para la Educación Católica, y ha sido prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos desde el 30 de mayo de 1998.
Fue creado cardenal diácono por Juan Pablo II el 21 de febrero del 2001; recibió la birreta roja y la Diaconía de Nuestra Señora del Sagrado Corazón.
Por su parte, monseñor Angelo Amato, salesiano, nació Molfetta (Italia) el 8 de junio de 1938. Es sacerdote desde 1967, y en los años 70 vivió durante un largo periodo en Grecia, donde profundizó en la teología y espiritualidad ortodoxas.
En 2002 fue nombrado por Juan Pablo II secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, donde trabajó con el entonces cardenal Ratzinger. Ha sido también Vicerrector de la Universidad Pontificia Salesiana.
La Congregación para las Causas de los Santos
La Congregación hunde sus orígenes en el 22 de enero de 1588, cuando Sixto V creó la Sagrada Congregación de los Ritos y le confió la tarea de regular el ejercicio del culto divino y de estudiar las causas de los Santos. Pablo VI, con la Constitución Apostólica "Sacra Rituum Congregatio" del 8 de mayo de 1969, dividió la Congregación de los Ritos, creando así dos Congregaciones, una para el Culto Divino y otra para las Causas de los Santos.
Juan Pablo II, con la constitución apostólica "Pastor Bonus" del 28 de junio de 1988, le dio la fisionomía que hoy tiene.
Según establece el artículo 71 de la constitución, la Congregación "asiste con normas especiales y con consejos oportunos a los obispos diocesanos, a los que compete la instrucción de la causa".
Además, dice el artículo 72, "pondera atentamente las causas ya instruidas, viendo si todo se ha realizado según la norma de la ley. Indaga a fondo las causas así examinadas, con el fin de juzgar si se dan todos los requisitos para que se sometan al Sumo Pontífice los votos favorables, de acuerdo con los grados de las causas anteriormente establecidos".
El articulo 73 establece que además "corresponde a la Congregación examinar la concesión del titulado de doctor a los santos, después de haber obtenido el parecer de la Congregación de la Doctrina de la Fe, por lo que se refiere a la doctrina eminente".
Por último, la constitución establece que "le corresponde también decidir sobre todo lo referente a la declaración de la autenticidad de las sagradas reliquias y a su conservación".

1816 - 9 de Julio - 2008


184º aniversario de la declaración de la Independencia Nacional Argentina
Congreso de San Miguel de Tucumán
9 de julio de 1816
¡Te Deum laudamus!
Nos los Representantes de las Provincias Unidas en Sud América reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los Pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia que regla nuestros votos: declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unámime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los Reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo del seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama.
Comuníquese a quienes corresponda para su publicación y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un Manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración.
Dada en la Sala de Sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del Congreso y refrendada por nuestros Diputados Secretarios.
Francisco Narciso de Laprida, Diputado por San Juan, Presidente Mariano Boedo, Vice Presidente, Diputado por Salta Dr. Antonio Sáenz, Diputado por Buenos Aires Dr. José Darragueira, Diputado por Buenos Aires Fray Cayetano José Rodríguez, Diputado por Buenos Aires Dr. Pedro Medrano, Diputado por Buenos Aires Dr. Manuel Antonio Acevedo, Diputado por Catamarca Dr. José Ignacio de Gorriti, Diputado por Salta Dr. José Andrés Pacheco de Melo, Diputado por Chibchas Dr. Teodoro Sánchez de Bustamante, Diputado por la Ciudad de Jujuy y su territorio Eduardo Pérez Bulnes, Diputado por Córdoba Tomás Godoy Cruz, Diputado por Mendoza Dr. Pedro Miguel Aráoz, Diputado por la Capital del Tucumán Dr. Esteban Agustín Gazcón, Diputado por la Provincia de Buenos Aires Pedro Francisco de Uriarte, Diputado por Santiago del Estero Pedro León Gallo, Diputado de Santiago del Estero Pedro Ignacio Rivera, Diputado de Mizque Dr. Mariano Sánchez de Loria, Diputado por Charcas Dr. José Severo Malabia, Diputado por Charcas Dr. Pedro Ignacio de Castro Barros, Diputado por La Rioja Licenciado Gerónimo Salguero de Cabrera y Cabrera, Diputado por Córdoba Dr. José Colombres, Diputado por Catamarca Dr. José Ignacio Thames, Diputado por Tucumán Fray Justo de Santa María de Oro, Diputado por San Juan José Antonio Cabrera, Diputado por Córdoba Dr. Juan Agustín Maza, Diputado por Mendoza Tomás Manuel de Anchorena, Diputado de Buenos Aires José Mariano Serrano, Diputado por Charcas, Secretario Juan José Paso, Diputado por Buenos Aires, Secretario
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martes 8 de julio de 2008

"Summorum Pontificum" un año.


*
ASOCIACIÓN CULTURAL ROMA ÆTERNA
Miembro de la Federación Internacional
UNA VOCE
Comunicado
EL MOTU PROPRIO
SVMMORVM PONTIFICVM: UN AÑO YA
+ Barcelona, 7 de julio de 2008.
*
1. El 7 de julio de 2007, Su Santidad Benedicto XVI, felizmente reinante, publicaba el tan esperado documento sobre la misa anterior a las reformas post-conciliares: la Carta Apostólica dada motu proprio Summorum Pontificum. Llegaba precedida de múltiples elucubraciones y polémicas, que hacían presagiar una suerte de guerra de liturgias. En lugar de eso, y al cabo de un año desde la promulgación del motu proprio, se comprueba que lo que el Papa sabiamente ha logrado es devolver la pax liturgica a la Iglesia. En efecto, salvo raros casos[a], la recepción de la carta pontificia ha sido, por lo general, positiva.
2. El Santo Padre ha zanjado definitivamente la cuestión de la vigencia del Misal Romano anterior al de Pablo VI. En el artículo 1 del motu proprio dice literalmente que “es lícito celebrar el Sacrificio de la Misa según la edición típica del Misal Romano promulgado por el beato Juan XXIII en 1962, que no se ha abrogado nunca, como forma extraordinaria de la Liturgia de la Iglesia”. Y, por si quedara alguna duda, el Papa insiste: “quisiera llamar la atención sobre el hecho de que este Misal no ha sido nunca jurídicamente abrogado y, por consiguiente, en principio, ha quedado siempre permitido” (Carta a los Obispos que acompaña al motu proprio Summorum Pontificum). Estas palabras constituyen una interpretación auténtica de la ley, dada por el legislador supremo de la Iglesia. Hasta el 7 de julio de 2007 se había discutido mucho sobre el carácter y el alcance de la cláusula de promulgación de la constitución apostólica Missale Romanum de Pablo VI, por la que se introducía la nueva liturgia de la misa. Después de esa fecha no cabe ya la menor duda: el Misal anterior siempre ha estado de iure en vigor en la Iglesia, aunque de facto se lo hubiera considerado por muchos como proscrito.
3. Muy sabiamente, Benedicto XVI ha hablado no de dos ritos romanos, sino de un mismo rito en dos formas: la del Misal de Pablo VI de 1969-70 u ordinaria y la del Misal del beato Juan XXIII o extraordinaria. De esta manera se evita la contraposición de ritos y se subraya el hecho de que entre sus dos distintas formas no hay contradicción. Además, la denominación de forma ordinaria o extraordinaria, de orden meramente fáctico y práctico[b], tiene la ventaja de evitar la confusión de terminologías como “misa del Concilio”[c] o “misa reformada”[d], de una parte, y “misa tridentina”[e] o “misa de San Pío V”[f] de otra. Recientemente, con ocasión de un pontifical celebrado en la catedral de Westminster en Londres, el Sr. Cardenal Castrillón, presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei ha propuesto, con la autoridad que le da su cargo y la cercanía al Santo Padre, que se llame “misa gregoriana”[g] a la de la forma extraordinaria del rito romano.
4. El motu proprio Summorum Pontiticum reconoce tres cosas importantes:
a) A cualquier sacerdote de rito romano, tanto de clero secular como regular, la libertad de escoger, para la celebración de las misas sine populo, entre el Misal del beato Juan XXIII y el de Pablo VI (artículo 2).
b) A las comunidades de los institutos de vida consagrada y de las sociedades de vida apostólica, tanto de derecho pontificio como diocesano, la posibilidad no sólo de celebrar la misa conventual según el Misal del beato Juan XXIII, sino también la de adoptar habitual e incluso permanentemente la forma extraordinaria del rito romano (artículo 3).[h]
c) A los párrocos y rectores de iglesias, la facultad de introducir en sus respectivos templos la celebración pública de la misa de la forma extraordinaria del rito romano si un grupo de fieles así lo pide (artículo 5).
En cuanto al primer punto, hay que precisar que por misas sine populo hay que entender las misas llamadas antiguamente privadas, es decir, las simplemente rezadas, que requieren para su celebración tan sólo un sirviente para asistir al sacerdote y aun ni aquél en caso de necesidad. Ello no significa que el pueblo no pueda ser admitido. La denominación de misa privada ha quedado felizmente superada al considerarse que la liturgia es el culto público que tributan a Dios Cristo y su Iglesia y que una misa celebrada en solitario es un acto de culto tan público como un concurridísimo pontifical. Sería un contrasentido prohibir a los fieles asistir a la celebración de la misa, cualquiera que sea su solemnidad externa. Es por ello por lo que el mismo motu proprio especifica que los fieles que lo pidan voluntariamente pueden ser admitidos a las misas sine populo (artículo 4). Así pues, cualquier intento –que, desgraciadamente, no ha faltado– de convertir la celebración según el Misal del beato Juan XXIII en un acto clandestino, catacumbal o de gueto, fijando horarios inverosímiles o inconvenientes o incluso relegándola a espacios inaccesibles a los fieles, es una clarísima contravención a lo que el Papa ha establecido y quiere que se observe.
En lo que se refiere al tercer punto, se ha discutido y se sigue discutiendo sobre la naturaleza y el alcance del grupo de fieles (cœtus fidelium) debido a la especificación que se hace de él al decir “qui continenter exsistit”, lo que se ha traducido como “grupo estable”. A partir de aquí se ha pretendido que un grupo de fieles, para ser atendido por el párroco o rector de iglesia, debe tener un número mínimo de miembros e incluso que debe ser preexistente al motu proprio. Lo del número de fieles que se juzga necesario para que un grupo sea considerado “estable” es, por supuesto, un criterio muy relativo y arbitrario, que puede ser y, de hecho, ya ha sido aplicado para impedir que una iniciativa a favor de la celebración de la misa en la forma extraordinaria del rito romano pueda prosperar. Por otra parte, que un grupo deba ser anterior a la dación del motu proprio es absurdo e injusto. Absurdo, porque no se puede pretender que, bajo circunstancias de práctica proscripción, hayan podido multiplicarse asociaciones a favor de la misa gregoriana en todas las diócesis. Injusto, porque sólo se beneficiarían las generaciones mayores de católicos y no todas, siendo así que el motu proprio de Benedicto XVI es para beneficio de toda la Iglesia.
Si se considera, en cambio, tanto el respeto del Santo Padre por la Sagrada Liturgia como su reconocida solicitud pastoral, resulta clara su mente a este respecto: se trata de impedir que la celebración de la misa según la forma extraordinaria del rito romano parta de una iniciativa irresponsable, voluble, caprichosa, simplemente curiosa o como al azar. Lo que se quiere, por el contrario, es que los fieles que piden dicha celebración se comprometan real y seriamente a apoyarla y que quede garantizada la continuidad de la misma.
5. En lo que va de vigencia del motu proprio Summorum Pontificum se ha advertido la tendencia de algunos Obispos y conferencias episcopales a arrogarse una autoridad que, en realidad, no les corresponde. En no pocos lugares parece sobreentenderse que son ellos los que han de decidir en la materia, cuando, a tenor de lo que el documento papal dice, la función de cada obispo es la de vigilancia de que “todo se desarrolle con paz y serenidad”, la de segunda instancia en caso de que se presentare un problema “que el párroco no pueda resolver” y la de informar a la Santa Sede al cabo de tres años sobre la implementación del motu proprio en su diócesis (cfr.: la Carta a los Obispos que acompaña el motu proprio Summorum Pontificum). A pesar de ello, hay diócesis en las que se impone abusivamente el visto bueno del Ordinario por sobre la decisión del párroco o rector de iglesia. Es claro que la libertad de éste se halla en la práctica muy mermada y mediatizada por la eventualidad –muy real– de represalias de parte de la curia diocesana en caso de obrar con independencia de ésta y, más aún, si el criterio dominante es adverso o por lo menos poco proclive al rito romano extraordinario.
6. El Santo Padre, fiel a la hermenéutica de la continuidad, no sólo afirma la no contradicción entre las dos formas del rito romano, sino que auspicia el mutuo enriquecimiento de ambas. Así: establece la posibilidad de que se introduzcan nuevos prefacios y nuevas fiestas de santos canonizados en tiempos recientes en el Misal del beato Juan XXIII, al propio tiempo que en “la celebración de la Misa según el Misal de Pablo VI se podrá manifestar, en un modo más intenso de cuanto se ha hecho a menudo hasta ahora, aquella sacralidad que atrae a muchos hacia el uso antiguo” (Carta a los Obispos que acompaña al motu proprio Summorum Pontificum).
A lo largo de los últimos meses hemos asistido a la puesta en práctica de este importante principio en las capillas papales, lo cual ha sido posible en gran medida gracias al decisivo nombramiento de Mons. Guido Marini como nuevo maestro de las celebraciones litúrgicas pontificias, en substitución del arzobispo Piero Marini. La mayor sintonía de aquél con lo deseado por el Papa en materia litúrgica es evidente y se ha puesto de manifiesto en hechos como: la mayor belleza de los ornamentos papales (tomados del rico acervo del tesoro vaticano), la recuperación de los antiguos tronos con gradas y de la férula o báculo tradicional y –hasta ahora el más importante de todos– la reintroducción de la comunión de rodillas, expresión visible e inequívoca del máximo respeto debido a la Eucaristía. Estos pasos dados en Roma constituyen una magnífica catequesis a las iglesias locales sobre el modo cómo se ha de poner en práctica el espíritu subyacente al motu proprio. Benedicto XVI predica con el ejemplo.
7. Un aspecto de Summorum Pontificum que quizás no ha sido aún entendido en todo su alcance es que la forma extraordinaria del rito romano de la misa es la contenida en la edición típica del Misal Romano promulgada en 1962 por el beato Juan XXIII y no otra. Lo precisa el Papa al aseverar que “el Misal Romano promulgado por San Pío V y nuevamente por el beato Juan XXIII debe considerarse como expresión extraordinaria de la misma "Lex orandi" y gozar del respeto debido por su uso venerable y antiguo”. A todo lo largo del motu proprio y de la carta aneja a los Obispos se hace referencia siempre al “Misal de 1962” o “Misal del beato Juan XXIII” como la única formulación lícita y auténtica de la misa de rito romano extraordinario. No valen pues, las ediciones anteriores del Misal Romano (como pretenden algunos, indiscriminadamente apegados a las rúbricas llamadas de San Pío X) ni las posteriores (según reclaman los que podríamos llamar pro-reformistas).
Viene esto a colación especialmente por cierta tendencia a reintroducir los mismos cambios que precedieron a la reforma post-conciliar de Pablo VI, a saber:
a) el Ordo de 1965, fruto de la aplicación de la instrucción Inter Oecumenici emanada en 1964 conjuntamente por el Consilium para la implementación de la constitución conciliar sobre Liturgia y la Sagrada Congregación de Ritos, y
b) la instrucción Tres abhinc annos de 1967, dada por los mismos dicasterios, como nueva aplicación de dicha constitución conciliar.
No se comprende, empero, que tales cambios no fueron sino pasos de carácter propedéutico hasta la constitución de la forma ordinaria, etapas en el camino hacia ella, que dejaron de tener valor y vigencia una vez Pablo VI promulgó su Misal Romano en 1969-70. Vistos bajo esta óptica se comprenden perfectamente; contemplados, en cambio, desde la perspectiva de la evolución homogénea de largos siglos de tradición litúrgica, se los ha de considerar como mutilaciones de la forma extraordinaria, que carecen de justificación sacados de su contexto circunstancial.
8. En parecido sentido, la Pontificia Comisión Ecclesia Dei se ha visto desbordada, como desde los tiempos de su erección por Juan Pablo II, por innumerables peticiones con el propósito de relajar las rúbricas del Misal de 1962 o de introducir novedades posteriores a él (la proclamación de las lecturas sólo en lengua vernácula, el servicio en el altar a cargo también de “monaguillas”, la distribución de la comunión a cargo de seglares, etc.). Algunas concesiones ya se hicieron bajo el decreto Quattuor abhinc annos de 1984 (dado por la Congregación para el Culto Divino) y el motu proprio Ecclesia Dei adflicta de 1988. Ahora bien, como muy bien ha hecho notar Leo Darroch, presidente de la Foedetatio Internationalis Una Voce (FIUV)[i], dicha legislación ha dejado de tener vigencia a partir del 14 de septiembre de 2007, fecha de la entrada en vigor del motu proprio Summorum Pontificum, en cuyo artículo primero se establece la substitución por sus normas de las condiciones bajo las cuales se regía el uso del Misal del beato Juan XXIII en virtud de aquélla. En efecto, tanto el decreto de 1984 como el motu proprio de 1988 suponían un privilegio, es decir, una exención de la ley, en tanto ahora se reconoce que la forma extraordinaria del rito romano tiene plena carta de ciudadanía; es más: la tuvo siempre. Así pues, se debería entender que han cesado por eso mismo todas las concesiones dadas en la presunción de un privilegio, máxime cuando, como queda dicho, Benedicto XVI identifica la misa de la forma extraordinaria con la contenida en el Misal de 1962, sin añadidos, supresiones o adaptaciones cualesquiera que éstos sean.
9. Por lo que respecta a España, la implementación del motu proprio Summorum Pontificum avanza de modo desigual según las diócesis, pero la tónica general es de progreso. Los lugares de culto –ya sean parroquias o iglesias, santuarios y oratorios– en los que se celebra regularmente la misa gregoriana al amparo de la libertad reconocida por el Papa felizmente reinante se van multiplicado a un ritmo que hace un año no se hubiera sospechado. Ello en gran parte es debido a la iniciativa y acción de los diferentes grupos de seglares, que se han ido organizando a lo largo y ancho de la geografía española. En particular, es de destacar el crecimiento experimentado en los últimos tiempos por las asociaciones UNA VOCE. Hace diez años sólo existía ROMA ÆTERNA, fundada en Barcelona y afiliada a la FIUV. Más tarde surgió UNA VOCE SEVILLA, también miembro de la FIUV. Este año de vigencia del motu proprio ha visto el nacimiento de las nuevas asociaciones UNA VOCE MADRID, UNA VOCE MÁLAGA y UNA VOCE LA CORUÑA. Estas dos últimas, junto con UNA VOCE SEVILLA, mantienen sendas páginas virtuales de gran calidad y muy visitadas, que contribuyen no poco a la difusión de la misa gregoriana y de la liturgia romana extraordinaria en general.[j] Al comenzar el segundo año de vida de Summorum Pontificum, nuevas asociaciones UNA VOCE se prospectan en Valencia, Navarra, Aragón y Cantabria.
10. El motu proprio Summorum Pontificum no es el final de un camino, sino el principio. Ciertamente se ha acabado del mejor modo (gracias a la exquisita delicadeza del Santo Padre) el período que podríamos llamar de resistencia y de precariedad. Pero la tarea que se tiene ahora delante es inmensa. Se trata de una reeducación general en los principios auténticos, tradicionales e imperecederos de la Sagrada Liturgia. Si no se comprenden éstos de nada sirve promover las celebraciones en la forma extraordinaria del rito romano. La situación en el pasado no siempre fue ideal y gran parte de la responsabilidad en la pérdida del tesoro litúrgico de la Iglesia es achacable a la apatía, a la dejadez, a la despreocupación, al espíritu de rutina y a la falta de celo por la casa de Dios, frutos amargos de la ignorancia. En este año cincuentenario del tránsito a la Casa del Padre del gran Papa que fuera Pío XII, es más oportuno que nunca releer, estudiar e interiorizar una de sus más bellas y profundas encíclicas: Mediator Dei et hominum (1947), auténtica carta magna de la Liturgia Católica. Que el magisterio de este santo pontífice sirva como el mejor instrumento para una mejor y duradera implementación del motu proprio de su sabio sucesor el Papa Benedicto XVI, a quien el Señor guarde muchos años para bien de la Iglesia.
Rodolfo Vargas Rubio, Praeses
[a] Entre las más significadas y claras reacciones negativas al motu proprio tenemos la pena de consignar las siguientes: la de Mons. Luca Brandolini, obispo de Sora-Aquino-Pontecorvo y miembro de la comisión de Liturgia de la Conferencia Episcopal Italiana; la de Mons. Carles Soler Perdigó, obispo de Gerona (España); la de Mons. Raffaele Nogaro, obispo de Caserta (Italia); la del R.P. Mark Francis, superior general de la congregación de Clérigos de San Viator, la de Mons. André Rivest, obispo de Chicoutimi (Canadá). Reacciones menos radicales y más ambiguas, aunque no más positivas, las ha habido en mayor medida: las del presidente y secretario de la Comisión de Liturgia de la Conferencia Episcopal Española, por ejemplo.
[b] Es un hecho, dictado por el imperativo de las circunstancias de las últimas cuatro décadas, que el rito promulgado por Pablo VI es la manera en la que ordinariamente se celebra la misa en el orbe católico. Sería ilusorio pensar en una masiva restauración del usus antiquior, pero ello no quita que en la mente del Papa pueda adivinarse una voluntad de que la forma extraordinaria se vaya haciendo naturalmente cada vez más ordinaria al amparo de la libertad reconocida a su celebración.
[c] Hablar de la misa de la forma ordinaria de rito romano como de “misa del Concilio” no responde a la verdad histórica. El rito usado comúnmente durante todas las sesiones conciliares fue el del Misal del beato Juan XXIII, por entonces de reciente promulgación, de modo que es éste, y no el del Misal de Pablo VI, el que puede ser llamado con justicia “misa conciliar”.
[d] Si nos atenemos a lo que admitió el propio padre de la llamada “reforma litúrgica postconciliar”, Mons. Bugnini, el Novus Ordo fue fruto en no poca medida de una auténtica creación ex novo (por ejemplo: el ofertorio y las tres plegarias eucarísticas alternativas al canon romano) y no de simples retoques, revisiones o aun reestructuraciones. Así pues, más que de reforma hay que hablar de innovación.
[e] Ciertamente fue el Concilio de Trento (1545-1563), XIX de los Ecuménicos, el que encomendó al Papa la revisión de los libros litúrgicos, entre ellos el Misal, cuya reforma fue completada y promulgada por San Pío V en 1570. Sin embargo, a diferencia de lo que pasaría cuatro siglos más tarde, dicha reforma se limitó a la eliminación de añadidos espurios fruto del tiempo, sin tocar los aportes legítimos de las distintas épocas de su orgánica evolución desde la fijación definitiva del uso romano en tiempos del papa San Gregorio I (590-604). Así pues, si se habla de “misa tridentina” sólo puede hacerse en sentido impropio, lo cual, dada la ignorancia del tema por parte del común del público, es desaconsejable por hacer pensar que el rito codificado por San Pío V hubiera sido inventado por el Concilio de Trento.
[f] Debemos distinguir entre “misa” y “misal”. Si por las razones apuntadas en la nota anterior resulta impropio también hablar de “misa de San Pío V” (quien tampoco inventó el rito transmitido por una larga tradición litúrgica de la Iglesia Romana), sin embargo sí que se puede hablar de “Misal de San Pío V” porque entonces se trata de la editio typica (edición oficial) en la que se contiene el rito de la misa y, como es natural, lleva el nombre de quien lo promulga. No obstante, el beato Juan XXIII hizo en 1962 una refundición de todas las ediciones que siguieron a la de San Pío V, constituyendo una nueva edición típica, que substituyó a todas las anteriores. Por lo tanto, en puridad de verdad tampoco cabe hablar ya de “Misal de San Pío V” sino de “Misal del beato Juan XXIII”. Análogamente, hoy la forma ordinaria está contendida oficialmente en el Misal de Juan Pablo II del 2002, por lo que ya no cabría hablar de “Misal de Pablo VI”. Hay quien, para no obviar la evolución de los libros litúrgicos, ha aventurado la denominación de “Misal Pío-Joaneo” (San Pío V-beato Juan XXIII) y la de “Misal Paulino-Wojtyliano” (Pablo VI y Juan Pablo II).
[g] Como muy bien ha explicado Su Eminencia, la misa según la forma extraordinaria del rito romano se remonta en su estructura y disposición fundamentales a San Gregorio I Magno, que fijó el uso que se había de observar en la capilla papal en el llamado sacramentario gregoriano, con el que están emparentados los sacramentarios leoniano y gelasiano (atribuidos a San León I y San Gelasio I, papas del siglo V). Por este motivo es pertinente y propio hablar de “misa gregoriana”, expresión que, además, tiene la ventaja de englobar también al canto litúrgico introducido por el gran pontífice y que evolucionó con el rito de la misa y de la salmodia monástica.
[h] En España, la Fraternidad de Cristo Sacerdote y María Reina, con sede en Galicia, ha hecho uso de esta potestad, pasando permanentemente a la liturgia romana en su forma extraordinaria.
[i] Reflexión sobre el motu proprio Summorum Pontificum, junio 2008.
[j] Websites:
http://www.unavocesevilla.info/ (UNA VOCE SEVILLA);
http://www.unavocemalaga.com/ (UNA VOCE MÁLAGA);
http://unavocelacoruna.blogspot.com// (UNA VOCE LA CORUÑA).
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Presidenta de los Focolares: María Voce


Hoy ha sido elegida como nueva presidenta de los Focolares María Voce, una de las más estrechas colaboradoras de Chiara Lubich, la fundadora del Movimiento fallecida el pasado 14 de marzo.
La Asamblea general del Movimiento, que está teniendo lugar en Castelgandolfo, la ha elegido casi por unanimidad. El nuevo copresidente de los Focolares es Giancarlo Faletti, hasta ahora corresponsable del Movimiento en Romafinora.
Con esta elección, según el comunicado al que ha tenido acceso Zenit, “el Movimiento vive una nueva etapa de su historia, porque se realiza la transición desde Chiara y de los primeros y primeras focolares que comenzaron el Movimiento, y que hasta ahora han estado a la cabeza del mismo”.
La nueva presidenta les ha agradecido la confianza con la que ha acompañado esta transición, y se ha dicho “segurísima de tener en ellos a los primeros colaboradores”.
María Voce había explicado en diversas ocasiones que no sería una sola persona la que sustituyera a Chiara Lubich, sino un “cuerpo” de personas: el Consejo general, junto con la presidencia en comunión con el co-presidente, para garantizar siempre el carisma de la unidad”, recuerda el comunicado.
María Voce nació en Ajello Calabro (Italia) el 16 de julio de 1937. Conoció el Movimiento en 1959 y desde hace 44 años vive en la Comunidad del Focolar. Ha estudiado Teología y Derecho Canónico, y en los últimos años su tarea fundamental ha sido la de poner al día los Estatutos generales del Movimiento.
Es también una de las responsables de “Comunión y Derecho”, red de profesionales e investigadores que trabajan en el campo de la justicia, nacida recientemente en el ámbito de los Focolares. Es miembro además de la Escuela Abba, Centro de estudios interdisciplinares.
En su haber figura también una experiencia directa en los campos ecuménico e interreligioso. Habiendo vivido en Turquía entre 1978 y 1988, ha mantenido estrechas relaciones con el Patriarcado ortodoxo de Costantinopla -también con el actual Patriarca Bartolomé I-, con los líderes de otras Iglesias cristianas y con el mundo musulmán.
Giancarlo Faletti, por su parte, nació en Asti el 14 de septiembre de 1940. A los 19 años se quedó fascinado por el ideal de unidad y fraternidad de los Focolares y a los 25 maduró la decisión de entregarse a Dios en el Focolar. Tras haber estudiado economía, ha desempeñado cargos dirigentes en un instituto bancario. Además de Roma, ha sido responsable del Movimiento en Génova y en el Lazio. Se ordenó sacerdote al principio de su responsabilidad romana.
Las primeras votaciones de la Asamblea general -compuesta por 496 delegados con derecho a voto provenientes de los cinco continentes-, que tuvieron lugar el pasado sábado, habían mostrado la necesidad de una pausa de reflexión y de una profundización de la comunión.
Este lunes por la mañana, en la primera sesión de la votación, María Voce fue elegida prácticamente por unanimidad, y el co-presidente, en la primera votación con más de dos tercios de los votos, como está previsto en los Estatutos. En los próximos días se procederá a la elección de los consejeros.
Publicado el 8 Julio 2008 - 12:38am

lunes 7 de julio de 2008

JMJ Sidney 2008 - Guía de eventos



Eventos de la JMJ 2008 Sidney

El programa oficial de la Jornada Mundial de la Juventud ofrece una semana de eventos, y durante el año y la semana anterior, una serie de acontecimientos programados.
El Viaje de la Cruz y el Icono es el evento principal de la preparación a la JMJ08. El viaje comienza el 1º de julio 2008 y continuará hasta el 15 de julio de 2008. Puedes seguir este viaje en nuestra página web verificando el itinerario, leyendo el blog y visitando la galería de fotos.
Desde el jueves 10 al lunes 14 de julio, las diócesis de Australia albergarán peregrinos para Días en las Diócesis .
Los jóvenes del mundo podrán unirse con las comunidades locales en celebración y oración, vivenciando a Australia más allá de Sidney y para ayudar a renovar a la Iglesia en los lugares que visiten, al mismo tiempo que reciben la hospitalidad australiana.
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Debajo puedes encontrar el cronograma de la semana de la JMJ08. Haz clic sobre la sección correspondiente para obtener más información sobre cada evento. A medida que éstos se aproximen, se incluirá más información sobre cómo puedes participar en los eventos.
Martes 15 de julio de 2008
Misa de Apertura celebrada por el Cardenal George Pell: de 16:30 a 18:30 hs. en Barangaroo
Festival de la Juventud : de 14:00 a 22:00 hs. (excepto durante la Misa de Apertura) en localidades del centro de Sidney (CBD).
Miércoles 16 al viernes 18 de julio 2008
Sesiones de Catequesis : de 9:00 a 12:00 hs. ó de 10:00 a 13:00 hs. en más de 250 localidades en los alrededores de Sidney
Eventos del Festival de la Juventud : de 14:00 a 22:00 hs. en localidades del centro de Sidney (CBD).
Jueves 17 de julio 2008
Llegada Papal en flotilla de barcos y bienvenida del Papa en la Bahía de Sidney. Inicio a las 14:45 hs. en Barangaroo, bahía de Sidney.
Sesiones de Catequesis : de 9:00 a 12:00 hs. ó de 10:00 a 13:00 hs. en más de 250 localidades en los alrededores de Sidney.
Eventos del Festival de la Juventud : de 14:00 a 22:00 hs. (excepto durante la llegada Papal) en localidades del centro de Sidney (CBD).
Viernes 18 de julio 2008
Sesiones de Catequesis : de 9:00 a 12:00 hs. ó de 10:00 a 13:00 hs. en más de 250 localidades en los alrededores de Sidney.
Vía Crucis : - representación de los últimos momentos de la vida de Jesús: de 15:00 a 18:00 hs. en la Catedral de St Mary's, Barangaroo, Darling Harbour, explanada de la Ópera de Sidney, Domain.
Eventos del Festival de la Juventud : de 14:00 a 22:00 hs. (excepto durante el Vía Crucis) en localidades del centro de Sidney (CBD).
Sábado 19 de julio 2008
Caminata de peregrinación por el Sydney Harbour Bridge (puente de la bahía de Sidney) hasta el Hipódromo de Randwick y el Centennial Park. Inicio a las 5:30 hs. desde el puente caminando por la ciudad hasta el Southern Cross Precinct.
Vigilia vespertina con el Papa y la noche 'durmiendo bajo las estrellas': de 19:00 a 21:00 hs. en el Hipódromo de Randwick.
Domingo 20 de julio 2008
Misa de Clausura celebrada por el Papa: 10:00 hs. en el Southern Cross Precinct, Hipódromo de Randwick y Centennial Park.
Caravana Papal iniciando a las 9:00 hs. en el Centennial Park.
Anuncio del nombre de la próxima ciudad anfitriona: 12:15 hs.
Eventos del Festival de la Juventud : de 12:30 a 17:00 hs. en el Southern Cross Precinct, Hipódromo de Randwick y Centennial Park.

¿Reunión secreta?


El cisma es inminente en la confesión anglicana. Según dio a conocer el diario británico The Sunday Telegraph, un grupo de obispos de la "Iglesia de Inglaterra" descontentos con la gestión del Primado y arzobispo de Canterbury, Rowan Williams (en la foto) podrían haberse reunido con representantes del Papa Benedicto XVI para estudiar las condiciones de su regreso a la Iglesia Católica, después de las ordenaciones de varias mujeres y gays como obispos.
Al parecer, Williams no ha conocido nada de la reunión hasta que no ha sido publicada la noticia en el diario. Se trataría, por tanto, de un nuevo revés a los esfuerzos del prelado por mantener la unidad seriamente debilitada tras el anuncio de ruptura hecha pública hace pocas semanas, durante la celebración de una convención paralela a la oficial.
Fuente: sector católico
Bishops plan conversion to Rome
Sunday, July 6, 2008, 10:11 AM GMT [General]
The Sunday Telegraph carries the news that senior Church of England bishops have met the Congregation for the Doctrine of the Faith to discuss the apocalyptic crisis in Anglicanism and the prospect of converting to Roman Catholicism.
I'm glad that Jonathan Wynne-Jones has respected the anonymity of the bishops in question. We at the Catholic Herald have known for some time about these historic negotiations. I pray that they succeed.
What one of the bishops has made clear to us is that they are worried that the liberal English Catholic hierarchy will throw a spanner in the works. Yet I infer from Jonathan's report that the most liberal of all the bishops, Kieran Conry of Arundel and Brighton, is apparently prepared to countenance Anglican converts retaining some elements of their tradition. Has he had his arm twisted?
The attitude of Pope Benedict is crucial. He is very well aware that, in the years 1992 to 1994, the Bishops of England and Wales put pressure on Cardinal Hume to resist any concessions to Anglicans wishing to convert en masse.
The Pope's closest advisers are not in a mood to allow the bishops the same freedom this time. They are already cross at the poor English response to the Motu Proprio liberating the Latin liturgy - and have conveyed their displeasure to the relevant bishops in no uncertain terms.
It's no surprise that the Anglican bishops are talking to the CDF, where the former Cardinal Ratzinger always lent a sympathetic ear to potential converts - and also expressed his appreciation of the Anglo-Catholic tradition. His warm personality, his intellect and his programme of liturgical renewal are tremendous incentives for traditionalists to take the plunge.
If there is a deal between Rome and the departing Anglican bishops, what might it look like? I'm working on an article for the Herald on that subject: I think one key to understanding the situation is a grasp of the possibilities opened up by the Motu Proprio, which the English bishops have ignored at their peril. But, however extensive the Vatican's concessions, we are still talking about Anglicans becoming Roman Catholics. There is no half-way house between Canterbury and Rome, as more and more Anglo-Catholics are now aware.

domingo 6 de julio de 2008

Con tanto cambio los anglicanos pierden identidad


La situación actual de la comunión Anglicana es más que caótica.
En estos días (del 4 al 8 de julio), está reunido el Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra (la Iglesia “madre” del anglicanismo; no confundir con el anglicanismo en su totalidad, y menos aún con la Iglesia Católica en Inglaterra).

Entre los temas a debatir, está la posibilidad de la ordenación episcopal de mujeres. En otras provincias de la comunión anglicana (USA, Australia, etc.), esto fue aprobado hace tiempo. Respecto a la ordenación sacerdotal de mujeres, prácticamente todas las provincias anglicanas ya han procedido a realizarlas.
*
La Iglesia Católica no reconoce la validez de ninguna de las ordenaciones anglicanas (no sólo las de las mujeres). Entonces, ¿en qué se modificaría el panorama si decidieran ahora ordenar "mujeres obispos" en la Iglesia de Inglaterra?
*
Para comprender un poco mejor la trascendencia de esta decisión, tenemos que tener en cuenta que dentro del Anglicanismo conviven “con confusión, con cambio, con división, con separación” dos tendencias irreconciliables. Por un lado está la corriente “evangélica”, protestante, o como la llaman ellos, “Low Church”. Para estos, la ordenación de mujeres no es un problema. Incluso los más radicales hablan de la posibilidad de que sean laicos los que presidan las celebraciones.
*
Por otro lado están los “anglo-católicos” (High Church), un grupo que en cuanto a la teología sacramental y a la liturgia es mucho más cercano a la fe de la Iglesia Católica.
La “crisis de las ordenaciones” sacerdotales de mujeres dentro de la Iglesia de Inglaterra comenzó en el año 1992, pero en otras provincias de la comunión anglicana esto viene realizándose ya desde 1974. No todos los anglicanos lo aceptaron, muchos retornaron a la Iglesia Católica, y otros se separaron del anglicanismo oficial, rompiendo sus lazos con el “Primado de Canterbury”. Entre estos grupos separados, se destaca ante todo la “Traditional Anglican Communion” (TAC).
En la Iglesia de Inglaterra, un gran grupo de anglo-católicos permaneció dentro del anglicanismo oficial: a estos se les aseguró una estructura especial dentro de la cual las parroquias podían optar por un “obispo extra-territorial” (de aquellos que no ordenan mujeres) y ponerse bajo su autoridad directa.
*
No hace mucho tiempo (el 6 de mayo último), el Cardenal Kasper, en una entrevista con el Catholic Herald, hizo el siguiente comentario:
“En definitiva, es una cuestión sobre la identidad de la iglesia anglicana. ¿Cuál es su pertenencia? ¿Pertenece más a las Iglesias del primer milenio – Católica y Ortodoxa – o a las iglesias protestantes del siglo XVI? Actualmente, es como si estuviera entre unas y otras, pero ahora debe clarificar su identidad, y esto no será posible sin algunas decisiones difíciles”.
*
Cada diez años, todos los obispos de la iglesia anglicana se reúnen en la “Conferencia de Lambeth”. La reunión de este año (del 16 de julio al 3 de agosto) no contará con la presencia de muchos obispos que - literalmente “enfurecidos” por la ordenación episcopal de un homosexual declarado en USA, la realización de ceremonias litúrgicas de unión de parejas del mismo sexo en Canadá, y la completa inacción disciplinar al respecto por parte de Rowan Williams, Primado de Canterbury - han tenido entre el 15 y el 22 de junio una conferencia “paralela”. En ella (dominada casi totalmente por el ala “evangélica” del anglicanismo), los obispos de distintas provincias allí reunidos llegaron hasta el borde del cisma con la Iglesia de Inglaterra, al mismo tiempo que tomaron algunas resoluciones que son muy lejanas al sentir de los anglo-católicos. Con esto, una gran parte del anglicanismo optó claramente por su pertenencia al protestantismo, y no a las “iglesias del primer milenio”.
*
¿Qué pasará con los anglo-católicos? Es aquí donde volvemos a hacer mención de la TAC.
En octubre del año pasado, todos los obispos de este grupo (que se separó ya hace algunos años del anglicanismo oficial por causa de la “ordenación” sacerdotal de mujeres), firmaron una copia del Catecismo y enviaron una carta a la Congregación para la Doctrina de la Fe, pidiendo entrar en comunión con la Iglesia Católica. No se conoce el contenido exacto de toda la carta, pero sí algunos de sus párrafos:
“Aceptamos el ministerio del Obispo de Roma, sucesor de Pedro, ministerio de enseñanza y discernimiento de la fe, ‘principio perpetuo y visible y fundamento de la unidad’, al mismo tiempo que entendemos que este ministerio es esencial a la Iglesia fundada por Jesucristo”.
“Aceptamos que la expresión más completa y auténtica de la fe católica en este momento se encuentra en el Catecismo de la Iglesia Católica”.
*
Durante mucho tiempo, pedidos como éste no fueron del todo bien recibidos por el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos: ¿No significaría esto una suerte de “uniatismo anglicano”? ¿No haría más difícil una unificación futura con el anglicanismo en su totalidad?
*
Pero es sabido que Benedicto XVI está particularmente interesado en los anglo-católicos. En el año 1980, Juan Pablo II creó la Provisión Pastoral”, que autorizó la ordenación sacerdotal de ex-clérigos anglicanos casados, y el establecimiento de parroquias personales de “Uso Anglicano”, donde aquellos que provienen del anglicanismo pueden conservar elementos de su tradición litúrgica. Esta Provisión Pastoral rige sólo para USA, y a través de ella se han ordenado setenta sacerdotes y se han establecido siete parroquias personales.
Se cree que la Santa Sede está diseñando algún tipo de estructura más amplia para “acomodar” a los miembros de la TAC (son 400.000 según sus estadísticas). Incluso se dice que Rowan Williams habría pedido al Papa que no lo hiciera público hasta una vez concluida la Conferencia de Lambeth.
*
Todo esto ocurre mientras está reunido el Sínodo General de la Iglesia [anglicana] de Inglaterra. Antes del 8 de julio, decidirán si proceden a la ordenación episcopal de mujeres. Más de 1300 miembros del clero anglicano han amenazado con su partida si el Sínodo aprueba esta medida y no decide el establecimiento de una diócesis extra-territorial para aquellos que no aceptan la validez de las ordenaciones de mujeres. Damian Thompson, del periódico Telegraph, informa que al menos un obispo de la Iglesia anglicana de Inglaterra dejaría el anglicanismo para entrar en comunión con la Iglesia Católica poco después de la Conferencia de Lambeth. Y otros lo seguirían.
*
El ecumenismo está entrando en una nueva fase. No todo lo que se hizo hasta ahora estuvo mal hecho. Pero parece que Benedicto XVI está decidido a dar un paso adelante.
Personalmente, creo que de crearse algún tipo de estructura más firme que la “Provisión Pastoral”, muchísimos anglo-católicos entrarían en comunión con Roma, tanto individual como “corporativamente” ( hay que tener en cuenta que la TAC no es el único grupo de anglo-católicos; existen otros muy cercanos a Roma como Forward in Faith).
*
Cabe preguntarse: Si muchos anglicanos están decididos a convertirse al catolicismo, ¿por qué no lo hacen individualmente y asunto terminado? La respuesta depende, claro está, de cada anglo-católico en particular. Pero si en esto se me permite especular, la respuesta, en general, tiene que ver con la liturgia y con el “congregacionalismo”. Los anglo-católicos son extremadamente tradicionalistas en su liturgia. Y además aman muchísimo a “su” parroquia, a “su” sacerdote, a “su” obispo. A esto hay que sumarle que creen, de buena fe, que han conservado la validez del sacerdocio. Por esto es que han podido sobrevivir “estando en comunión” con Canterbury, no importándoles lo que allí se decidiera, mientras ello no afectara la vida de su parroquia.
*
Esto era así hasta no hace mucho tiempo. Pero ahora se están dando cuenta de que ésta es una posición insostenible. Se dan cuenta de que el “congregacionalismo” es insuficiente, que en definitiva, no es católico. Les falta la Iglesia Una, capaz de definir con la autoridad recibida de Cristo qué cosa pertenece a la fe verdadera (the faith once delivered) y qué cosa no, la Iglesia capaz de reconocerse a sí misma como la Única Iglesia fundada por Cristo.
*
En definitiva, parecen estar siguiendo el camino que condujo al Venerable Cardenal John Henry Newman al seno de la Iglesia.
Recemos por ellos, porque están ante una “decisión difícil”.
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fuente: labuhardilladejeronimo

sábado 5 de julio de 2008

¿Qué son las indulgencias?


1. El «Código de derecho canónico» (c. 992) y el «Catecismo de la Iglesia católica» (n. 1471), definen así la indulgencia: «La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos».

2. En general, para lucrar las indulgencias hace falta cumplir determinadas condiciones (las enumeramos en los números 3 y 4) y realizar determinadas obras (en los números 8, 9 y 10 se indican las que corresponden a un Año santo).

3. Para lucrar las indulgencias, tanto plenarias como parciales, es preciso que, al menos antes de cumplir las últimas exigencias de la obra indulgenciada, el fiel se halle en estado de gracia.

4. La indulgencia plenaria sólo se puede obtener una vez al día. Pero, para conseguirla, además del estado de gracia, es necesario que el fiel
- tenga la disposición interior de un desapego total del pecado, incluso venial;
- se confiese sacramentalmeпte de sus pecados;
- reciba la sagrada Eucaristía (ciertamente, es mejor recibirla participando en la santa misa, pero para la indulgencia sólo es necesaria la sagrada Comunión);
- ore según las intenciones del Romano Pontífice.

5. Es conveniente, pero no necesario, que la confesión sacramental, y especialmente la sagrada Comunión y la oración por las intenciones del Papa, se hagan el mismo día en que se realiza la obra indulgenciada; pero es suficiente que estos sagrados ritos y oraciones se realicen dentro de algunos días (unos veinte) antes o después del acto indulgenciado. La oración según la mente del Papa queda a elección de los fieles, pero se sugiere un «Padrenuestro» y un «Avemaría». Para varias indulgencias plenarias basta una confesión sacramental, pero para cada indulgencia plenaria se requiere una distinta sagrada Comunión y una distinta oración según la mente del Santo Padre.

6. Los confesores pueden conmutar, en favor de los que estén legítimamente impedidos, tanto la obra prescrita como las condiciones requeridas (obviamente, excepto el desapego del pecado, incluso venial).

7. Las indulgencias siempre son aplicables o a sí mismos o a las almas de los difuntos, pero no son aplicables a otras personas vivas en la tierra.

Indulgencia: latín "indulgentia", de indulgeo, "ser compasivo". Significa "favor". Aparece en Isaias 61,1 en la traducción Vulgata significando liberación.

"La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos". Catecismo #1471.

Puntos importantes:

En el bautismo se nos perdona la culpa y también la pena relacionada con el pecado.
En el Sacramento de la Penitencia se perdona la culpa y la pena eterna que merece el pecado, PERO NO el castigo temporal (pena temporal) que requiere la justicia divina. Este debe ser satisfecho en esta vida o en el PurgatorioLa Iglesia tiene el poder para efectuar la remisión de dicha pena temporal. Este poder fue dado por Cristo, es el poder de la llaves.

La Iglesia al conceder la indulgencia aplica su tesoro que son los méritos sobre-abundantes de Cristo y los santos para la remisión de la pena. La Iglesia es la administradora (no dueña) de este tesoro. La Iglesia determina la cantidad y las condiciones para la concesión de la indulgencia. Toma en cuenta tanto la misericordia de Dios como los requisitos de su justicia.
La indulgencia es posible porque, igual que el pecado tiene un efecto comunal (el pecado de uno afecta el Cuerpo de Cristo), la salvación también tiene una dimensión comunal. Por eso podemos orar unos por otros. Los méritos Cristo y de los santos (por estar unidos a El en su Cuerpo Místico), nos benefician.
La indulgencia presupone que el pecador ha cumplido con los requisitos de una buena confesión entre estos la satisfacción (penitencia) que el confesor impone.
La indulgencia es extra-sacramental (no es un sacramento). Requiere haber recibido el sacramento de confesión.
La indulgencia no puede remover la culpa sino solo la pena. La culpa es removida al hacer una buena confesión. Ningún papa ni concilio ha concedido a las indulgencias el poder de remitir la culpa, lo cual pertenece a la confesión sacramental. El papa Clemente V (1305-1314) condenó la práctica de proveer indulgencias que pretendían absolver la culpa y la pena del pecado (a culpa et a poena). Clemente, l. v, tit. 9, c. ii. El Concilio de Constanza (1418) revocó todas las indulgencias que contenían la fórmula "a culpa et a poena" -(sesión XLII, n. 14)

Muchísimos son los santos canonizados que confirman doctrina de las indulgencias: Entre los recientes: Santa Faustina y el Padre Pio.
La Iglesia publica un "Manual de Indulgencias" que es el Enchiridium.


Indulgencia Parcial:-tener la intención de ganar indulgencias-realizar la obra o la oración prescrita-estar en estado de graciaIndulgencia Plenaria:-Visitar el lugar u observar aquello a lo que se le concedió indulgencia.-tener la intención de ganar indulgencias-Rezar el Padre Nuestro para afirmar la propia dignidad de hijos de Dios recibida en el bautismo.-Rezar el Credo (Símbolo de la fe) para afirmar la propia identidad cristiana-Confesión Sacramental-Comunión Eucarística-Orar por las intenciones del Santo Padre para afirmar la propia pertenencia a la Iglesia, cuyo fundamento y centro visible de unidad es el Romano Pontífice.

La indulgencia plenaria solo puede ser adquirida una vez en el transcurso del día (excepto en el momento de la muerte). Es además requerido que toda atadura al pecado, incluso al venial, este ausente.Aunque la comunión y la oración por el santo Padre es requerida en el mismo día en que se ejecuta la obra o la oración, la confesión puede ser hecha 8 días antes o después.

PAENITENTIARIA APOSTOLICA
SYDNEYEN.
DECRETUM
Quo plenaria conceditur Indulgentia christifidelibus qui, occasione "XXIII Mundialis Iuvenum Diei", Sydneyum in forma peregrinationis confluerint; partialem autem Indulgentiam consequi valebunt omnes qui, ubique terrarum, ad spiritales Coetus fines eiusque felicem exitum oraverint.
Iuvenum Coetus, anno MMV Coloniae Agrippinae collectus, opportunam Paenitentiariae Apostolicae tribuit occasionem ut, auctoritate Summi Pontificis, spiritales Ecclesiae thesauros, ad insignes sanctificationis fructus adipiscendos, iuvenibus late aperiret.
Hoc autem anno, a die scilicet XV usque ad diem XX proximi mensis Iulii, "in magna Spiritus Sancti terra australi" (ex verbo Ioannis Pauli Pp. II), "XXIII Mundialis iuvenum Dies" sub proposito: "Accipietis virtutem superveniente Sancto Spiritu in vos et eritis mihi testes" (Act 1, 8) Sydneyi celebrabitur.
Etenim circa Christi Vicarium iuvenes adunati, sacris intererunt ritibus et prae primis Paenitentiae et Eucharistiae sacramentis sese reficient. Ipsi autem, sacramentis sincero et humili corde susceptis, virtute Paracliti Spiritus sui roborandi desiderio flagrabunt, et, confirmati Chrismate salutis, apertum Fidei testimonium coram aliis reddent usque ad extremum terrae. Faxit Deus ut ipsa Summi Pontificis praesentia, inter iuvenes Sydneyi collectos, hoc exprimat et propitiet.
In Audientia SS.mi die XXI huius mensis Iunii infrascriptis concessa, ipse Augustus Pontifex Apostolicae Paenitentiariae specialem ad hoc facultatem expresse confirmavit, quae donum Indulgentiarum per praesens Decretum, prout sequitur, declarat:
Plenaria conceditur Indulgentia christifidelibus qui aliquot sacris functionibus vel spiritalibus inceptis, decursu "XXIII Mundialis Iuvenum Diei" Sydneyi peragendis, necnon sollemni eius conclusioni, devote interfuerint, dummodo, confessi et vere paenitentes, Sacram Synaxim susceperint et ad mentem Sanctitatis Suae pie oraverint.
Partialis conceditur Indulgentia christifidelibus, ubicumque fuerint dum praedictus celebrabitur conventus si, corde saltem contrito, Deo Spiritui Sancto elevabunt preces, ut Ipse ad caritatem iuvenes incitet, et vigorem eis infundat in Evangelio propria vita nuntiando.
Quo autem facilius christifideles caelestium horum munerum participes fieri queant, sacerdotes, ad sacramentales confessiones audiendas legitime adprobati, prompto et generoso animo sese praebeant ad ipsas excipiendas et fidelibus publicas preces pro bono ipsius "Mundialis Iuvenum Diei" exitu proponant.
Praesenti pro hac vice valituro. Quibuscumque in contrarium facientibus non obstantibus.
Datum Romae, ex aedibus Paenitentiariae Apostolicae, die XXVIII mensis Iunii, anno Incarnationis Dominicae MMVIII, in pervigilio sollemnitatis Ss. Apostolorum Petri et Pauli.
IACOBUS FRANCISCUS S. R. E. Card. STAFFORDPaenitentiarius Maior
+ Ioannes Franciscus Girotti, O. F. M. Conv.Ep. Tit. Metensis, Regens
[01071-07.01 [Testo originale: Latino]

TRADUZIONE IN LINGUA INGLESE
APOSTOLIC PENITENTIARY
SYDNEY
DECREE
The plenary indulgence is granted to the faithful who, on the occasion of the "Twenty-third World Youth Day", will gather at Sydney in the spirit of pilgrimage; all those who, wherever they are, will pray for the spiritual goals of this Meeting and for its happy outcome can also gain the partial indulgence.
The Youth Meeting held in the year 2005 in Cologne, offered the Apostolic Penitentiary an opportune occasion, with the authority of the Supreme Pontiff, to open wide to youth the spiritual treasures of the Church, with the aim of gathering singular fruits of sanctification.
Hence, this year, from 15 to 20 July, in Sydney, "in the great southern land of the Holy Spirit" (according to the expression of John Paul II), will celebrate the "Twenty-third World Youth Day", with the theme: "You will receive power when the Holy Spirit has come upon you; and you will be my witnesses" (Acts 1:8).
Indeed, young people gathered around the Vicar of Christ will participate in the sacred functions and above all have recourse to the Sacraments of Reconciliation and the Eucharist. In the Sacraments received with a sincere and humble heart, they will earnestly desire to strengthen themselves in the Spirit, and, confirmed by the Chrism of salvation, will openly witness the Faith before others even to the ends of the earth. May God grant that the very presence of the Supreme Pontiff among the young people gathered in Sydney express and render it such.
During the Audience the Holy Father granted to the undersigned on 21 June, the Supreme Pontiff has expressly confirmed to the Apostolic Penitentiary the special faculty to declare, through the present Decree, the bestowal of the gift of the Indulgence as follows:
The Plenary Indulgence is granted to the faithful who will devotedly participate at some sacred function or pious exercise taking place during the "Twenty-third World Youth Day", including its solemn conclusion, so that, having received the Sacrament of Reconciliation and being truly repentant, they receive Holy Communion and devoutly pray according to the intentions of His Holiness.
The Partial Indulgence is granted to the faithful, wherever they are during the above-mentioned meeting, if, at least with a contrite spirit, they will raise their prayer to God the Holy Spirit, so that young people are drawn to charity and given the strength to proclaim the Gospel with their life.
So that all the faithful may more easily obtain these heavenly gifts, priests who have received legitimate approval to hear sacramental confessions, should welcome them with a ready and generous spirit and suggest public prayers to the faithful, for the success of the same "World Youth Day".
The present Decree is valid for this event. Notwithstanding anything to the contrary.
Given in Rome, at the Seat of the Apostolic Penitentiary, 28 June in the Year of the Incarnation of the Lord 2008, vigil of the Solemnity of Saints Peter and Paul.
Cardinal James Francis StaffordMajor Penitentiary
+ Gianfranco Girotti, O.F.M. Conv.

Indulgencias plenarias JMJ Sidney2008


El papa Benedicto XVI ha decidido conceder una indulgencia plenaria a los fieles que, con motivo de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud y 'en espíritu de peregrinaje', confluyan en Sydney, donde se celebrará este mes.La concesión de la indulgencia se contempla en un decreto de la Penitenciaria Apostólica hecho público hoy por el Vaticano.
Además, podrán conseguir la indulgencia parcial todos aquellos que, independientemente de donde se encuentren, 'recen por los fines espirituales de este encuentro y por su feliz resultado'.
La XXIII Jornada Mundial de la Juventud, que presidirá el Papa, se celebrará del 15 al 20 de este mes.
La indulgencia plenaria se concederá a los fieles que 'participen devotamente en alguna función sacra o pío ejercicio que se desarrolle' durante la Jornada, 'así como en su solemne conclusión, con tal de que, confesados y realmente arrepentidos, reciban la Santa Comunión y recen según las intenciones de Su Santidad'.
La indulgencia es la reducción o eliminación de las penas que derivan de haber cometido un pecado y puede obtenerse en determinadas condiciones siempre que se esté en estado de gracia, según el 'Enchiridion Indulgentiarum', el manual de la Iglesia católica sobre este tema.

jueves 3 de julio de 2008

Una "indiscreción" ¿será cierta?


Se trata de una indiscreción.
No se sabe de quién, ni de dónde, pero se supone.
El Santo Padre habría mandado a la Congregación de Culto Divino y disciplina de los Sacramentos, a hacer estudios litúrgicos sobre la posibilidad de cambiar algunos ritos de la Santa Misa. Entre ellos el restablecer (ripristinare, dice noticia original en italiano de Panorama) como única fórmula (forma sacramental) de la consagración eucarística la lengua latina. Por lo que tendríamos una sólida unidad en la lengua en las palabras históricas de la consagración. Pero además se ha trascendido que ocurriría lo mismo con las formas de otros sacramentos: bautismo, confirmación, reconciliación.
Así mismo cambiaría el lugar del rito de la paz anticipada al ofertorio, al igual que en el rito Ambrosiano, para disciplinar mejor el momento de recogimiento antes de comulgar.
Todo este movimiento tendería a dar mayor unidad a las fórmulas sacramentales, y devolver un mayor sentido mistagógico a los ritos.
¿Será o no será? La noticia proviene de Panorama, y se han hecho eco casi todos los blogs en materia litúrgica. No lo he encontrado en páginas web todavía.



BENEDETTO RICAMBIA LA MESSA - AFFIDATO ALLA CONGREGAZIONE PER IL CULTO LO STUDIO DELLA NUOVA LITURGIA.
Il rito della messa potrebbe cambiare. Secondo alcune indiscrezioni, Benedetto XVI avrebbe incaricato la Congregazione per il culto divino di studiare alcune modifiche alla liturgia. In particolare il Papa avrebbe intenzione di ripristinare il latino per la formula della consacrazione eucaristica nella messa in «lingua volgare», cioè quella celebrata nelle diverse lingue nazionali. Lo stesso potrebbe accadere per le formule del battesimo, della cresima, della confessione e degli altri sacramenti. Inoltre lo scambio della pace tra i fedeli durante la messa, che oggi avviene prima della distribuzione dell’eucarestia, potrebbe essere anticipato (come nel rito ambrosiano) all’offertorio per non disturbare il raccoglimento che precede la comunione. Sarebbero modifiche che si aggiungerebbero ai cambiamenti alla liturgia e ai paramenti sacri che il Papa, insieme al suo cerimoniere, monsignor Guido Marini, ha compiuto in questi mesi, per recuperare antiche tradizioni: il ripristino del crocifisso al centro dell’altare, la distribuzione della comunione ai fedeli in bocca e in ginocchio, il recupero del pastorale di Pio IX (la ferula), la modifica della foggia del pallio (la striscia di lana bianca con croci rosse indossata dal Papa), il ripristino del trono papale utilizzato nel concistoro e la celebrazione della messa con le spalle all’assemblea, come avvenuto a gennaio nella Cappella Sistina. (Ignazio Ingrao)

Thursday, July 03, 2008
Changes in the Liturgy (OF) - All Sacramental Formulae in Latin?
by Gregor Kollmorgen
Ignazio Ingrao, religion writer of the Italian weekly Panorama, has the following
article in this weeks Panorama (NLM translation):
BENEDICT CHANGES THE MASS - THE STUDY OF THE NEW LITURGY ASSIGNED TO THE CONGREGATION FOR WORSHIPThe rite of the Mass could change. According to some indiscretions, Benedict XVI has charged the Congregation for Divine Worship to study some modifications in the liturgy. In particular, the Pope is said to have the intention to restore Latin for the formula for the Eucharistic consecration within the Mass in the "vernacular language", i.e. the one celebrated in the different national languages. The same could happen to the formulae of Baptism, Confirmation, Confession and of the other sacraments. In addition, the exchange of peace among the faithful during the Mass, which today takes place prior to the distribution of the Eucharist, could be anticipated (as in the Ambrosian rite) to the offertory so as not to disturb the recollection that precedes Communion. These would be changes which would be added to the changes in the liturgy and regarding sacred vestments which the Pope, together with his Master of Ceremonies, Monsignor Guido Marini, has made in recent months, to recover ancient traditions: the restoration of the crucifix at the center of the altar, the distribution of Communion to the faithful in the mouth while kneeling, the recovery of the pastoral staff of Pius IX (the ferula), the changing of the style of pallium (the strip of white wool with red crosses worn by the Pope), the restoration of the papal throne used in the Consistory and the celebration of Mass with the back to the assembly, as happened in January in the Sistine Chapel.
Evidently if this is accurate, this is huge and wonderful news. However, so far we do well to treat this with great caution and as what it is: a rumour. It should be noted, though, that the moving of the sign of peace to the offertory is something of which Pope Benedict had already indicated in Sacramentum Caritatis that he would let the CDW study it. But the big news would obviously be the recovery of Latin for all the sacramental formulae. This would not only be a recovery of tradition for these themselves, but it would very effectively underscore the importance of Latin for the enitre liturgy of the Roman rite at its core, and might also help to regain a sense for the importance of the sacramental formulae which has been lost or at least blurred in many places. These are some first thoughts right after reading this; perhaps we will post some further considerations later. But keep in mind that this so far is just a rumour, and even the rumour only says that this is being studied.

miércoles 2 de julio de 2008

Los Redentoristas transalpinos regresan a la comunión católica




En el día de la fecha se ha dado a conocer una noticia que es una gran alegría para toda la Iglesia: los Redentoristas Transalpinos se encuentran ya en plena comunión con el Papa Benedicto XVI. Consigno aquí la carta mediante la cual el Vicario General de los Redentoristas da a conocer a todos la noticia:

1º de Julio, 2008
Fiesta de la Preciosísima Sangre
Mis queridos amigos,
Estoy feliz de informarles que el pasado 18 de junio, ante el Cardenal Castrillón y los miembros de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei en Roma, he pedido humildemente a la Santa Sede de parte mía y de parte de todo el consejo del Monasterio que sean levantadas las suspensiones ministeriales que pesaban sobre nosotros.
El día 26 de junio recibí el informe de que la Santa Sede había concedido nuestra petición. Todas las censuras canónicas han sido levantadas.
Nuestra comunidad se regocija verdaderamente en la posesión indiscutible y pacífica de la Comunión con la Santa Sede, porque nuestros sacerdotes ya se encuentran en un correcto status canónico.
Estamos muy agradecidos a nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI por la publicación – del pasado Julio – del Motu Proprio Summorum Pontificum que nos convocaba a entrar en comunión indiscutida y pacífica con él.
¡Y ahora tenemos esa comunión indiscutida! Es una perla de gran precio; un tesoro escondido en el campo; una dulzura que no puede ser imaginada por aquellos que no la han gustado, o que no la han conocido por muchos años. Su valor no puede ser expresado completamente en lenguaje terreno, al mismo tiempo que esperamos que todos los sacerdotes tradicionales que aún no lo han hecho responderán al llamado del Papa Benedicto para disfrutar de la gracia de la comunión pacífica e indiscutida con él. Créannos, el precio a pagar no representa nada, incluso todas las voces airadas que han gritado en contra nuestra y nos han calumniado son nada cuando se las compara con la comunión indiscutida con el Vicario de Cristo. Muchos han muerto por esto, ¿qué son las voces estridentes?
*
Agradecemos públicamente a todas las almas de aquellos que han rezado por nosotros en los últimos meses; algunos de ustedes han “tomado el Cielo por asalto” en nuestro favor. Nos han mantenido a flote. Estamos profundamente agradecidos. Especialmente agradecemos a un sacerdote a quien no conocíamos hasta el 16 de junio cuando nos escribió mostrando su apoyo fraterno. ¿De dónde provenía? ¿Por qué nosotros? Nos decía el número de las Misas, Oficios, oraciones y sacrificios que había hecho personalmente por nosotros; también había conseguido las oraciones de contemplativos y sociedades de Terceras Órdenes y había hecho rezar fervientemente a un gran número de personas. ¡Estamos asombrados! ¡Gracias, padre! Gracias también a esa valiente persona que nos escribió amablemente que de haber dicho más oraciones por nosotros que las que hizo estaría “flotando”. ¡Qué gente maravillosa! ¡Gracias!
*
Mirando hacia el futuro, el próximo paso será que nuestra comunidad sea erigida canónicamente. Por eso, querido amigos, por favor sigan rezando por nosotros, hay muchas cruces que cargar, pero serán yugos dulcificados por la gracia de estos últimos días.
*
Aseguramos a todos nuestros mejores deseos.
Su devoto siervo,
Fr. Michael Mary, C.SS.R.
Vicario General.


¿Quines son los Redentoristas Transalpinos?


Después de 700 años, la Congregación Redentorista Transalpina ha llevado nuevamente el catolicismo al lugar del monasterio cristiano antiguo más septentrional que se haya fundado. Está situado en Papa Stronsay, una isla en Orkney, al norte de Escocia. Papa Stronsay significa “Isla Sacerdotal de Stronsay” en el antiguo idioma nórdico. Desde este santo desierto, los Padres y Hermanos trabajan por la salvación de las almas más abandonadas con sus oraciones y su trabajo apostólico.
La isla ofrece un hogar para la dimensión contemplativa de sus vidas, pero la otra mitad de su vocación es misionar en todo el mundo, predicando la Palabra de Dios y administrando los Sacramentos. El fin apostólico de la Congregación es sacar a los pecadores de su vida de vicio y ponerlos en el camino de la virtud. Ellos difunden la devoción a la Virgen del Socorro, cuya imagen había sido encomendada a la Congregación Redentorista por el Papa Beato Pío IX.
La solitaria isla de Papa Stronsay proporciona separación del mundo, mientras que los sacerdotes oran y contemplan en preparación para sus trabajos apostólicos. El clima es duro, y las comodidades modernas son casi inexistentes. Sin embargo, cuidan su propio ganado vacuno y ovino, y producen su propia carne, papas, nabos, leche, queso, mantequilla y pan.
Las antiguas ruinas monásticas, que se remontan a los siglos VII y VIII, hacen de Papa Stronsay una isla santa e inspiran a los monjes redentoristas que viven allí para continuar con las tradiciones de la Iglesia Católica y de la Orden Redentorista, así como para reconstruir las ruinas del monasterio llevándolo a su antiguo esplendor.