jueves 26 de enero de 2012

Lo aprobado fueron las oraciones de las catequesis, que son extra litúrgicas



En su servicio del martes 24 de enero, AICA informó que la Santa Sede aprobó las celebraciones contenidas en el Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal. Sobre esta cuestión la agencia Aciprensa difundió una información puntualizando que dicha aprobación “solamente se aplica a las oraciones no litúrgicas en sus catequesis y no a la Misa ni otras liturgias de la Iglesia”.


La agencia manifiesta que “una fuente del Vaticano” señaló que "con respecto a las celebraciones de la Santa Misa y de otras liturgias de la Iglesia", las comunidades del Camino Neocatecumenal tienen que "seguir las normas de la Iglesia como se indica en los libros litúrgicos. Hacerlo de otra forma se entiende como un abuso litúrgico".

La aprobación de las prácticas no litúrgicas provino del Pontificio Consejo para los Laicos el que emitió un decreto, con la venia de la Congregación para el Culto Divino, para las celebraciones presentes en su Directorio Catequético.

En este proceso, "el Camino Neocatecumenal no obtuvo hasta el momento una nueva autorización", dijo, según Aciprensa, la fuente del Vaticano familiarizada con el proceso de aprobación para oraciones y liturgias.

"Esencialmente el Pontificio Consejo solo está aprobando estas celebraciones que se encuentran en el Directorio Catequético del Camino Neocatecumenal, que de ninguna forma se refiere a las cosas que contienen los libros litúrgicos".

Indicó además que el decreto sirve solo para asegurar que "no hay nada errado en las oraciones que ellos usan en el contexto de sus sesiones catequéticas".

Desde su fundación, recuerda la agencia, el Camino Neocatecumenal recibió advertencias del Vaticano por insertar nuevas prácticas a las misas que celebran. Estas incluyen la predicación de laicos, estar de pie durante la plegaria eucarística, la recepción de la Eucaristía sentados y bajo las dos especies, pasándose el copón del vino de persona a persona.

"El Camino Neocatecumenal no tiene permiso para ninguna de estas cosas", afirmó la fuente vaticana y aseguró que el Vaticano aún recibe quejas referidas a que este movimiento "no cumple con las normas universales para la liturgia".

La fuente del Vaticano dijo además a ACI Prensa que "el decreto (del viernes 20 de enero) no tiene nada que ver con las innovaciones litúrgicas del Camino Neocatecumenal" que "deben ser detenidas inmediatamente porque no corresponden a las normas sobre la forma en que la Misa y los sacramentos deben celebrarse".

Las únicas excepciones son dos permisos para que el grupo pudiera mover el saludo de la paz para hacerlo antes de la presentación de dones y tener la comunión bajo las dos especies. Pero estos cambios requieren además el permiso del Obispo local.

"La liturgia de la Iglesia está definida claramente como el culto público de la Iglesia" como la Misa y la liturgia de las horas, clarificó la fuente a ACI Prensa. Las normas de la Iglesia para la liturgia, añadió, "están en los libros litúrgicos aprobados y el Camino Neocatecumenal también debe observarlos sin distinción de cualquier otro grupo de la Iglesia Católica".

Lo que el decreto del viernes 20 de enero aprobó son "aquellas celebraciones del Directorio que no están incluidas en los libros litúrgicos" que sería equivalente "a aprobar las oraciones, por ejemplo, de las reuniones de los Caballeros de Colón o de una confraternidad o tal vez las oraciones que grupos como las misioneras de la caridad hacen luego de la misa".

En el encuentro del viernes 20 de enero del Papa con los neocatecumenales, el Santo Padre les agradeció por su valioso servicio a la Iglesia, los alentó a proclamar a Cristo y les recordó que las comunidades neocatecumenales no deben estar apartadas de las parroquias en las que están presentes.

Los estatutos del Camino Neocatecumenal fueron aprobados por la Santa Sede en 2008

martes 24 de enero de 2012

El Santo Padre se reunió como cada año con la Rota Romana




El Santo Padre recibió el sábado 21 de enero, en la Sala Clementina, a los miembros del Tribunal de la Rota Romana, con ocasión de la apertura del año judicial. El discurso de Benedicto XVI se centró en un aspecto primario del ministerio judicial: la interpretación de la ley canónica con vistas a su aplicación.

El Papa recordó que la hermenéutica del derecho canónico “está estrechamente ligada a la concepción misma de la ley de la Iglesia”, y rechazó dos modos de interpretar la ley que conllevan su empobrecimiento.

El primero tiende a “identificar el derecho canónico con el sistema de las leyes canónicas”, con la consecuencia del “olvido práctico del derecho natural y del derecho divino positivo, así como de la relación vital de todo derecho con la comunión y la misión de la Iglesia”.

En el segundo, “cada situación se considera el factor decisivo para decidir el auténtico significado del precepto legal en el caso concreto”. Pero de este modo, “la acción interpretativa humana se convierte en protagonista a la hora de establecer lo que es jurídico. Falta el sentido de un derecho objetivo”.

Frente a estos caminos inadecuados, el Papa señaló que, en la vía hermenéutica correcta, “la comprensión adecuada de la ley canónica abre el camino a una labor interpretativa que se inserta en la búsqueda de la verdad sobre el derecho y sobre la justicia en la Iglesia”.

“El verdadero derecho es inseparable de la justicia. Este principio vale también para la ley canónica, en el sentido de que ésta no puede encerrarse en un sistema normativo meramente humano, sino que se debe enlazar con un orden justo de la Iglesia, en el que rige una ley superior.”

“En esta óptica, la ley positiva humana pierde el primado ya que el derecho no se identifica simplemente con ella; y al mismo tiempo, la ley humana adquiere valor en cuanto expresión de justicia, ante todo por lo que declara como derecho divino, y también por lo que introduce como legítima determinación de derecho humano”.


Más rigor con las nulidades matrimoniales
En otra parte de su discurso Benedicto XVI pidió a los miembros del Tribunal de la Rota Romana que actúen con más rigor a la hora de juzgar las causas matrimoniales, evitando transformar "cualquier dificultad conyugal" en un síntoma de posible nulidad.

El Papa definió la "indisolubilidad" como una "propiedad esencial" del matrimonio cristiano, lo que hace que "en caso de duda, éste deba considerarse válido hasta que no se pruebe lo contrario".

"De otro modo, se corre el grave riesgo de quedarse sin un punto de referencia objetivo para los pronunciamientos de nulidad, transformando cualquier dificultad conyugal en un síntoma de falta de actuación de la unión" matrimonial, explicó.

De hecho, el Pontífice tomó nota de la "difundida y radicada tendencia" a considerar que "la caridad pastoral podría justificar cualquier paso hacia la declaración de la nulidad del vínculo matrimonial para salir al paso de las personas que se encuentran en situaciones matrimoniales irregulares".

En particular, hizo referencia a los abogados, "los cuales, deben no sólo poner toda la atención para respetar la verdad de las pruebas, sino que también deben evitar con cuidado el asumir, como legales de confianza, el patrocinio de causas que, según su conciencia, no son objetivamente sostenibles".

Por último Benedicto XVI habló de la innovación relativa a la transferencia de una oficina de la Rota las competencias de los procedimientos de dispensa del matrimonio, rato y no consumado, y las causas de nulidad de la ordenación sacerdotal. “Estoy seguro –dijo- de que la respuesta a esta nueva tarea eclesial será generosa”.

Fuente: AICA

lunes 16 de enero de 2012

Cambios en la celebración del Consistorio de creación de Cardenales: una celebración de la Palabra nada más





Cuando el Papa celebre, el próximo 18 de febrero, el cuarto consistorio de de su Pontificado para la creación de nuevos cardenales, lo hará con un nuevo rito revisado y modificado por la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas, que preside Mons. Guido Marini, y aprobado por él mismo. Este rito, junto a otros propios de la liturgia pontificia, fue modificado poco tiempo después de la clausura del Vaticano II, si bien el rito hasta ahora en vigor había sido preparado por Mons. Piero Marini, predecesor del actual Maestro de las celebraciones litúrgicas, y aprobado por el Beato Juan Pablo II. Presentamos un artículo de L’Osservatore Romano donde se explica este nuevo ritual.
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El rito en vigor hasta ahora para la creación de nuevos cardenales es revisado y simplificado, con la aprobación del Santo Padre Benedicto XVI: en sustancia se unifican los tres momentos de la imposición del birrete, de la entrega del anillo cardenalicio y de la asignación del título o de la diaconía; cambian las oraciones colecta y conclusiva; y asume una forma más breve la proclamación de la Palabra de Dios.
Cabe señalar – como explica la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice – que la reforma litúrgica puesta en marcha por el concilio Vaticano II ha concernido también a los ritos consistoriales de imposición del birrete y de asignación del título a los nuevos purpurados, y que el texto renovado de la celebración, publicado en “Notitiae” 5, 1969, pp. 289.291, ha sido usado por primera vez por Pablo VI en 1969.
El criterio principal que guió la redacción del nuevo ritual fue la inserción en un ámbito litúrgico de lo que, de por sí, no formaba parte de él en sentido propio: la creación de nuevos cardenales debía ser colocada en un contexto de oración, evitando sin embargo al mismo tiempo todo elemento que pudiera dar una idea de un “sacramento del cardenalato”. El consistorio, de hecho, históricamente no ha sido considerado nunca un rito litúrgico sino más bien una reunión del Papa con los cardenales en relación al gobierno de la Iglesia y, por lo tanto, expresión del munus regendi, no del munus sanctificandi.
Teniendo presentes tales aspectos de la historia pasada y reciente, en una línea de continuidad con la forma actual del consistorio y de sus elementos principales, se ha revisado y simplificado la praxis vigente. En primer lugar, son retomadas del rito de 1969 la oración colecta y la oración conclusiva dado que son muy ricas en el contenido y provienen de la gran tradición eucológica romana. Las dos oraciones, de hecho, hablan explícitamente de los poderes confiados por el Señor a la Iglesia, en particular el de Pedro: el Pontífice ora también de modo directo por sí mismo, para realizar bien su oficio.
En la oración colecta, que viene del Veronense, el así llamado Sacramentarium Leonianum, una de las fuentes más antiguas de la eucología romana – se trata de la colecta para el aniversario de la ordenación episcopal del Obispo de Roma (Mense Septembris, in natale episcoporum, v alia missa. nn. 989 e 993; Corpus Orationum, n. 2301) — el Santo Padre dice: “Oremus. Domine Deus, Pater gloriae fons honorum, qui licet Ecclesiam tuam toto orbe diffusam largitate munerum ditare non desinis, sedem tamen beati Apostoli tui Petri tanto propensius intueris, quanto sublimius esse voluisti: da mihi famulo tuo providentiae tuae dispositionibus exhibere congruenter officium; certus te universis Ecclesiis collaturum quidquid illi praestiteris, quam cuncta respiciunt. Per Dominum nostrum Iesum Christum, Filium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitate Spiritus Sancti, Deus, per omnia sæcula sæculorum».
En la oración conclusiva, también elegida en 1969 del Veronense – en este caso se trata , sin embargo, de otra colecta para el aniversario de la ordenación episcopal del Obispo de Roma (Mense septembris, in natale episcoporum, v alia missa, «alia collecta», nn. 992; Corpus Orationum, n. 1198) — el Papa reza así: “Deus cuius universae viae misericordia est semper et veritas, operis tui dona prosequere; et quod possibilitas non habet fragilitatis humanae, tuis beneficiis miseratus impende; ut hi famuli tui, Ecclesiae tuae iugiter servientes et fidei integritate fundati, et mentis luceant puritate conspicui. Per Christum Dominum nostrum”.
También la proclamación de la Palabra de Dios asume de nuevo la forma más breve, propia del rito de 1969, solamente con la perícopa evangélica (Marcos 10, 35-42), que es la misma en los dos rituales.
Finalmente, se integra la entrega del anillo cardenalicio en el mismo rito, mientras que antes de la reforma de 1969 la imposición del capelo rojo tenía lugar en el consistorio público, seguido por el secreto, en el cual se llevaban a cabo también la entrega del anillo y la asignación de la iglesia titular o de la diaconía. Hoy, de hecho, esta distinción entre consistorio público y secreto ya no es observada y en consecuencia parece más coherente incluir los tres momentos significativos de la creación de los nuevos cardenales en el mismo rito.
Se conserva, en cambio, la concelebración del Papa con los nuevos cardenales en la Misa del día siguiente, que se abre con las palabras de homenaje y de gratitud que el primero de los purpurados dirige al Pontífice en nombre de todos los otros.
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Fuente: L’Osservatore Romano
Traducción: La Buhardilla de Jerónimo

domingo 15 de enero de 2012

II domingo del tiempo ordinario, Congregatio pro Clericis





Citas
1Sam 3,3b-10.19: www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/9aevv0c.htm
www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/9a3lnhc.htm
1Co 6,13c-15a.17-20: www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/9audf5f.htm
www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/9a0jeyf.htm
Jn 1,35-42: www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/9bwd2da.htm


La liturgia de la Palabra de este domingo está centrada en dos relatos vocacionales que aparecen en la primera lectura y en el Evangelio. El primero de ellos tiene por protagonista a Samuel, llamado a ser profeta y sacerdote; el segundo se refiere a los dos hermanos, Andrés y Pedro, llamados a ser Apóstoles.
Hay que destacar enseguida un aspecto relevante: la iniciativa de la llamada siempre parte de Dios, que actúa con perseverancia y delicadeza. En el caso de Samuel, el Señor llama durante la noche, en el silencio del descanso, reiteradamente, para que el hombre comprenda y acoja la llamada.
En el caso de Pedro y Andrés, Jesús se entretiene dialogando con ellos. “¿A quién buscáis?”. Después propone: “Venid y lo veréis”. La iniciativa vocacional de Dios, pues, se desarrolla a través de recursos humanos, respetando plenamente el tiempo para responderle; es perseverante y al mismo tiempo delicado.
Un ulterior elemento particularmente significativo, en la misma línea de la concreción de la llamada de Dios, parece surgir del recurso a los sentidos que Él hace.
Para Samuel, Dios recurre al oído: el joven “siente” la voz de Dios que lo llama y la reconoce como familiar; tres veces la confunde con la de su maestro Helí. Para Pedro y Andrés, el Señor recurre al sentido de la vista: Andrés “ve” pasar a Jesús y lo sigue; Jesús “ve” que lo siguen y luego les dice: “Venid y veréis”. Ellos “vieron” dónde vivía Jesús. Cuando después viene acompañado también Pedro, el Señor fija su mirada en él, revelándole su nueva identidad: “Tú te llamarás Cefas”. En el contexto de la vocación adquieren una particular importancia los verbos “buscar” y “encontrar”. En la primera lectura es Dios quien busca a Samuel y éste, por invitación de Helí, se deja encontrar. En el Evangelio, en cambio, son los futuros Apóstoles quienes van al encuentro de Cristo, movidos por la invitación de Juan el Bautista, que lo ve pasar y lo reconoce. Jesús, deteniéndose, se deja encontrar. En esta dinámica, los dos relatos presentan la figura fundamental de un mediador entre Dios y el que es llamado, para ayudar a este último a reconocer la llamada.
La vocación asume plenamente la humanidad del llamado. Cuando quien es buscado y llamado se deja encontrar, asume plenamente la propia identidad. Samuel, en las tres primeras llamadas, se presenta como el “servidor que escucha”; pero cuando reconoce la voz de Dios y acoge la llamada, es hecho profeta y sacerdote. De aquí surge –y lo vemos con estupor- que en la vocación se manifiesta plenamente la identidad de Dios: Andrés, en el primer encuentro con Jesús, ya lo llamó “Rabí”, pero cuando encuentra a su hermano Pedro y lo invita a acercarse a Jesús, lo llama “el Mesías” que ha sido encontrado.
Estos elementos que hemos destacado, nos recuerdan que toda vocación es siempre la expresión de una profunda relación de amor entre Dios y el que es llamado. Si éste se deja guiar por quien sabe reconocer la voz de Dios y se atreve a responder afirmativamente al proyecto que el Señor tiene para él, la relación de amor se transforma radicalmente, cambia el modo de ver a Dios y el modo de ser vistos por Él.
María Santísima, en cuya vocación surge de modo insuperable la plenitud de lo humano y la manifestación de Dios, guíe y custodie la vocación de cada uno, para que pueda “ver” y “encontrar” al Señor cada día de la propia existencia.

viernes 6 de enero de 2012

El Papa ha nombrado al nuevo Nuncio en la Argentina



Mons. Emil Paul TscherrigVATICANO, 05 Ene. 12 / 10:14 am (ACI/EWTN Noticias)

El Papa Benedicto XVI nombró hoy al Arzobispo suizo, Mons. Emil Paul Tscherrig, como nuevo Nuncio Apostólico en Argentina. El Prelado era hasta ahora Nuncio en Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca e Islandia.

Aún se desconoce la fecha de su llegada a la Argentina pero se estima que no será antes del otoño del hemisferio sur.

La información fue comunicada hoy, a través de la agencia AICA, por el encargado de Negocios interino de la Nunciatura, monseñor Robert Murphy.

Mons. Tscherrig nació en Unterems (Suiza) el 3 de febrero de 1947. Fue ordenado sacerdote el 11 de abril de 1974. Obtuvo el título de doctor en Derecho Canónico y entró en el Servicio Diplomático de la Santa Sede el 1º de abril de 1978, prestando sus servicios sucesivamente en las representaciones pontificias de Uganda, Corea, Bangladesh, y en la Secretaría de Estado de la Santa Sede.

El 4 de mayo de 1996 fue designado Nuncio Apostólico en Burundi. Recibió la ordenación episcopal el 27 de junio de ese mismo año.

El 8 de julio de 2000 fue designado Nuncio Apostólico en Trinidad y Tobago, Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Dominica, Jamaica, Grenada, Guyana, Surinam, San Cristóbal y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, y Delegado Apostólico en las Antillas.

El 22 de mayo de 2004 fue designado Nuncio Apostólico en Corea, y un mes después, el 17 de junio, también en Mongolia. El 26 de enero de 2008 fue nombrado nuncio apostólico en Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca e Islandia.

Mons. Tscherrig sucede en el cargo a Mons. Adriano Bernardini, que en noviembre del año pasado fue designado Nuncio Apostólico para Italia.

Los Nuncios Apostólicos hacen las veces de embajadores del Papa en los países con los que la Santa Sede tiene relaciones diplomáticas.

Notas pastorales sobre el año de la Fe (CDF)


CIUDAD DEL VATICANO, 5 ENE 2012 (VIS).-Hoy se ha hecho público un comunicado sobre la “Nota” con indicaciones pastorales para el Año de la fe, elaborada por la Congregación para la Doctrina de la Fe - de acuerdo con algunos Dicasterios de la Santa Sede y con la contribución del Comité para la preparación del Año de la fe-, por encargo del Santo Padre. Fechada el 6 de enero 2012, Solemnidad de la Epifanía, la “Nota” será publicada el día 7 de enero.
El comunicado señala que el 11 de octubre 2011, Benedicto XVI proclamó un Año de la fe, mediante la Carta apostólica “Porta fidei”. Dicho año comenzará el 11 de octubre 2012, fecha del L aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre 2013, Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo. En la Introducción de la “Nota” se recuerda que la finalidad del Año de la fe es “contribuir a una renovada conversión al Señor Jesús y al redescubrimiento de la fe, para que todos los miembros de la Iglesia sean testigos creíbles y gozosos del Señor resucitado, capaces de indicar la ‘puerta de la fe’ a tantas personas que buscan la verdad”.
El inicio del Año de la fe coincide con el L aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y el XX aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. Ambos eventos, se lee en el comunicado, “han marcado el rostro de la Iglesia de nuestros días. (…) El Año de la fe será una ocasión privilegiada para promover el conocimiento y la difusión de los contenidos del Concilio Vaticano II y del Catecismo de la Iglesia Católica”.
Las indicaciones pastorales de la “Nota” tienen la finalidad de “favorecer el encuentro con Cristo, a través de testigos auténticos de la fe, y aumentar el conocimiento de los contenidos de la fe”. Todos los miembros de la Iglesia están invitados a comprometerse en el Año de la fe para redescubrir y “compartir lo más valioso que tiene el cristiano: Jesucristo, redentor del hombre”. En el comunicado se advierte que las indicaciones pastorales ofrecidas “no excluyen otras iniciativas que el Espíritu Santo quiera suscitar entre los pastores y los fieles en las distintas partes del mundo”.
Las propuestas de la “Nota” se articulan en cuatro niveles: Iglesia universal, Conferencias Episcopales, Diócesis y Parroquias, Comunidades, Asociaciones, Movimientos. El comunicado especifica algunas de estas sugerencias:
“Junto a una solemne celebración por el inicio del Año de la fe y a otros eventos en los que participará el Santo Padre (Asamblea del Sínodo de los Obispos, JMJ del 2013), se auspician iniciativas ecuménicas para ‘invocar de Dios y favorecer el restablecimiento de la unidad entre todos los cristianos’; y ‘tendrá lugar una solemne celebración ecuménica para reafirmar la fe en Cristo de todos los bautizados’”.
“En el ámbito de las Conferencias Episcopales, se invita a mejorar la calidad de la formación catequística eclesial y a ‘verificar los catecismos locales y los diversos libros de catequesis que usan las Iglesias particulares, para asegurar su plena conformidad con el Catecismo de la Iglesia Católica’; se invita asimismo a utilizar ampliamente los nuevos lenguajes de la comunicación y del arte, en ‘transmisiones televisivas o radiofónicas, películas y publicaciones, también de nivel popular, accesibles a un público amplio, sobre el tema de la fe, sus principios y contenidos, así como del significado eclesial del Concilio Vaticano II’”.
“A nivel diocesano, el Año de la fe se considera, entre otras cosas, como ocasión de ‘diálogo renovado y creativo entre fe y razón mediante simposios, congresos y jornadas de estudio, especialmente en las Universidades católicas’, y como tiempo favorable para ‘celebraciones penitenciales en las que se ponga un énfasis especial en pedir perdón a Dios por los pecados contra la fe’”.
“En el ámbito parroquial, la propuesta central sigue siendo la celebración de la fe en la liturgia, concretamente en la Eucaristía, porque ‘en la Eucaristía, misterio de la fe y fuente de la nueva evangelización, se proclama, celebra y fortalece la fe de la Iglesia’. De esta iniciativa nacen, crecen y se difunden todas las demás propuestas, entre las que sin duda tendrán especial relevancia las de los numerosos Institutos, las nuevas Comunidades y los Movimientos eclesiales”.
“En el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización se instituirá una Secretaría para el Año de la fe, con el fin de coordinar las diversas iniciativas promovidas por los Dicasterios de la Santa Sede y aquéllas que sean relevantes para la Iglesia universal”. La Secretaría también podrá sugerir iniciativas apropiadas, y dispondrá de un sito Internet propio para ofrecer toda la información útil al respecto.
http://www.new.vat/

El Papa anunció la creación de nuevos cardenales de la Santa y Romana Iglesia



El papa Benedicto XVI anunció hoy para los próximos 18 y 19 de febrero la celebración del cuarto consistorio de su Pontificado para el nombramiento de 22 nuevos cardenales. Cuatro de ellos son mayores de 80 años, por lo que no serán electores. El pontífice hizo este anuncio durante el rezo del Ángelus ante una abarrotada plaza de San Pedro del Vaticano con motivo de la Epifanía del Señor que se celebra este viernes. Entre los nuevos cardenales figura el español Santos Abril y Castelló, arcipreste de Santa María la Mayor.
Buena parte de los elegidos ya forman parte de la Curia Romana: son Fernando Filoni (Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos); Joao Braz de Aviz (Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica); Manuel Monteiro de Castro (Penitenciario Mayor de la Santa Sede); Giuseppe Bertello (Presidente de la Gobernación del Vaticano); Domenico Calcagno (Presidente de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostolica); Giuseppe Versaldi (Presidente de la Prefectura de Asuntos Económicos); Santos Abril y Castello (Arcipreste de la Basílica Papal de Santa Maria la Mayor); Edwin Frederik O'Brien (Gran Maestro de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén); Antonio Maria Vegliò (Presidente del Pontificio Consejo de la Pastoral para Migrantes e Inmigrantes); Francesco Coccopalmerio (Presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos); también Giuseppe Betori (Arzobispo de Florencia).

Fuera de la Curia, los nuevos cardenales son George Alencherry (Arzobispo Mayor de los Sirios Malabares) Thomas Christopher Collins (Arzobispo de Toronto); Willem Jocoby Eijk (Utrecht); John Tong Hon (Hong Kong); Rainer Maria Woelki (Berlín); Timothy Michael Dolan (New York); Dominik Duka (Praga).
Fuente: Infocatólica